Clemente de Alejandría — 50 citas

Volver

Clementede Alejandría

Patrísticac. 150 – c. 215
Nacimiento Atenas (actual Grecia) (aproximado)
Tradición Padre alejandrino
Mapa Alejandría, donde enseñó

Tito Flavio Clemente, maestro de la escuela catequética de Alejandría a finales del siglo II y maestro de Orígenes, autor de la trilogía Protréptico, Pedagogo y Stromata. Primer gran teórico cristiano de la 'gnosis' verdadera y de la apatheia, su análisis de las pasiones en diálogo con la filosofía griega inaugura la tradición terapéutica de la espiritualidad alejandrina.

Su lugar de nacimiento es incierto: Epifanio lo hace ateniense, aunque otros lo sitúan en Alejandría. Murió hacia 211-216 en lugar desconocido, probablemente en Capadocia o en Palestina, adonde se retiró tras la persecución de 202.

Las 50 citas

Cristo es para nosotros la imagen sin tacha. Hemos de intentar con todas nuestras fuerzas que nuestra imagen se vuelva semejante a Él

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El pedagogo, I, II, 4, 2

El hombre verdadero que hay en nosotros es el hombre espiritual

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría. Stromata. II. IX. 42. 1

[El hombre es] auténtica planta celestial

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El protréptico, X, 100, 3

[El hombre] ha nacido para contemplar el cielo

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El protréptico, X, 100, 3

Por haber cometido una falta contra el Logos, el hombre es considerado naturalmente como privado de logos [es decir, de razón] y similar a los animales

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El pedagogo, I, XIII, 101,3-102, 1

[Las pasiones son] las enfermedades del alma (ψυχής νόσοι)

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El protréptico, XI, 115, 2

La codicia que se realiza por medio del cuerpo no viene del cuerpo

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, Stromata, III, 4

Aunque el temor es también una pasión, no todo temor es una pasión

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, Stromata, II, 8, 40

El temor de Dios está exento de pasión, ya que lo que se teme no es a Dios, sino a estar separado de él

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, Stromata, II, 8, 40

Jesús fue el único médico de nuestras heridas

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, ¿Qué rico puede salvarse?, 29; Protréptico, X, 91,3

Dios busca paternalmente a su criatura y la cura de su caída

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, ¿Qué rico puede salvarse?, 29; Protréptico, X, 91,3

El Verbo cura nuestras pasiones

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 1, 2

[El Verbo,] como sanador... nos promete la curación de las pasiones que hay en nosotros

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 1, 4

Lo mismo que se necesita un médico para las enfermedades del cuerpo, aquellos cuya alma es débil necesitan un Pedagogo, para que cure nuestras pasiones

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 3, 1-3

Aquí está el Verbo, nuestro Pedagogo, que... cura las pasiones antinaturales de nuestra alma. Se llama medicina en sentido propio al cuidado de las enfermedades del cuerpo; es un arte que enseña la sabiduría humana. Pero el Verbo del Padre es el único médico de las enfermedades morales del hombre; es el sanador... que libera al alma enferma

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 6, 1

La medicina [según Demócrito] cura las enfermedades del cuerpo, pero la sabiduría es la que libra al alma de sus pasiones. Nuestro buen Pedagogo, que es la Sabiduría y el Verbo del Padre, y que ha creado al hombre, se ocupa de su criatura entera y cura a la vez el cuerpo y el alma, Él, que es el médico de la humanidad, capaz de curarlo todo

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 6, 2

Él cura al alma en ella misma, mediante sus preceptos y sus gracias

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 6, 4

El Verbo, que se mezcla íntimamente con el amor al hombre, cura las pasiones al mismo tiempo que purifica de los pecados

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 51, 1

Nosotros, que en esta vida estamos enfermos..., tenemos necesidad del Salvador. Él nos aplica dulces remedios, pero también remedios amargos

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 83, 2

El Verbo, que ha inventado para los hombres estos remedios espirituales, ha sido llamado Salvador...; Él ordena aquello de lo que hay que abstenerse y proporciona a los enfermos todos los antídotos saludables

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, 100, 1

Es Él quien cura nuestros cuerpos y nuestras almas, al hombre entero

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, III, 98, 2

[Cristo llama a los pecadores] a la salvación que sana el espíritu

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, Protréptico, XII, 118, 5

[El bautismo es] el único remedio (φάρµακον) que cura propiamente

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, VI, 29, 5

Remedio (φάρµακον) de inmortalidad

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, Protréptico, X, 106, 2

[La fe es uno de los] lazos de la salud y la salvación

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, ¿Qué rico puede salvarse?, 29

El arrepentimiento testimonia una gran sagacidad; en efecto, cuando uno se arrepiente de lo que ha cometido, ya no lo hace ni lo dice más y, mortificando su alma a propósito de sus faltas, hace el bien

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, Stromata, II, 12

[El cuerpo] acompaña al impulso del espíritu

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, Stromata, VII, 40, 3

[El deseo de Dios que se manifiesta en la oración] purifica todas las facultades y potencias del alma y del cuerpo

Clemente de Alejandría

El Verbo ha sido llamado Salvador, Él, que ha inventado para los hombres estos remedios espirituales para darles un sentido moral justo y conducirlos a la salvación... Él manda de qué hay que abstenerse y trae a los enfermos todos los antídotos saludables. Cuando el médico no da ningún remedio para la salud, los enfermos se quejan; cómo no íbamos a sentir el mayor agradecimiento hacia el divino pedagogo, ya que Él no guarda silencio, y no deja de señalar las carencias que llevan a la ruina, sino que, por el contrario, las denuncia... y enseña los preceptos que convienen a la vida recta

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, XII, 100, 1-2

[La esperanza es, con la fe y la caridad, uno de los] lazos de la salud y de la salvación

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, ¿Qué rico puede salvarse?, 29

[La esperanza es] la espera de los bienes

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, X, 91, 2

Todo acto contrario al Verbo es una falta

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, XIII, 101, 1-2
Ver más (quedan 18)