Obispo de Fótice, en el Épiro Vetus (cerca de la actual Paramitiá, Grecia), teólogo y místico del siglo V, adversario del monofisismo y del mesalianismo. Sus Cien capítulos gnósticos sobre la perfección espiritual fijaron la doctrina del sentido espiritual del corazón y de la invocación del nombre de Jesús, y son una de las fuentes mayores de la Filocalia y de la terapéutica de las pasiones.
Se ignora su lugar de nacimiento. Habría sido apresado por los vándalos en una incursión entre 467 y 474 y llevado al norte de África, donde probablemente murió, hacia 486; su sede episcopal estaba en Fótice (aprox. 39.475 N, 20.495 E).
En aquel que se alimenta del amor divino, ¿qué deseo de los bienes de este mundo quedará?
A medida que el hombre se apresura a concebir el bien, se acuerda inmediatamente del mal, pues, como consecuencia de la desobediencia de Adán, su recuerdo se halla escindido como en un pensamiento doble
La ira moderada es como un arma que nuestro Creador ha dado a nuestra naturaleza
La libertad es la voluntad de un alma racional dispuesta a moverse hacia su objeto
[El espíritu] exige de nosotros una obra que satisfaga su necesidad de actividad
[La oración continua es para el espíritu] la única ocupación que responde plenamente a su objetivo
[Los santos que] se aproximan a la perfección, tienen continuamente en el corazón el recuerdo del Señor Jesús
La primera Eva nos enseña que la vista, el gusto y los demás sentidos, cuando los usamos sobrepasando la medida, disipan la memoria del corazón. En efecto, mientras no miró con placer el árbol de la prohibición, ella se acordaba concienzudamente del precepto divino. Por eso seguía todavía como cobijada bajo las alas del divino amor... Pero cuando empezó a contemplar la madera con delectación, a tocarla con un deseo ardiente y después probó su fruto con un intenso placer..., entregó todo su deseo al gozo del presente, mezclando a Adán con su propio pecado por la dulce apariencia del fruto. Desde entonces, el espíritu humano ya no puede acordarse de Dios y de sus mandamientos más que con esfuerzo
A partir del momento en que una mala inclinación lo ha puesto en un estado de doble ciencia, nuestro espíritu no puede por menos, aunque no quiera, que tener al mismo tiempo pensamientos buenos y malos... En efecto, a medida que se apresura a concebir el bien, recuerda inmediatamente el mal, ya que, a consecuencia de la desobediencia de Adán, el recuerdo del hombre se encuentra escindido en un doble pensamiento
Desde entonces [desde el pecado de Adán], el espíritu humano ya no puede acordarse de Dios y de los mandamientos más que con esfuerzo
Los ensueños que aparecen ante el alma en el amor de Dios son con seguridad indicios de un alma sana
[Detestar los alimentos por ellos mismos, como cosas malas, sería] una abominación y algo puramente diabólico
Comer y beber dando gracias a Dios por todo lo que se sirve o mezcla no se opone de ninguna manera a la regla de la ciencia, pues ‘todo es bueno’ (Gn 1, 31)
Entorpecido por la abundancia de alimentos, el cuerpo vuelve al espíritu (νούς) débil (δειλός, que significa también ‘tímido’, ‘cobarde’) y perezoso (δυσκίνητος, que significa también ‘difícil de mover’, ‘lento’)
El espíritu de la acedia minusvalora esta vida temporal
La ira, más que las otras pasiones, tiene por costumbre perturbar y trastornar el alma
[Hay un] temor que el alma experimenta a causa de su propia maldad
Si no confesamos como es debido estas faltas [que se nos escapan], descubriremos en nosotros un temor sordo
[Los demonios] se introducen en el alma como por una ventana oscura y la saquean
Los demonios toman como ocasión para su propia maldad sobre todo el amor a la gloria; por él entran en las almas como por una ventana oscura y la saquean
Igual que antes el error reinaba sobre el alma, así, tras el bautismo, reina sobre ella la verdad
Somos regenerados por medio del agua... y luego somos purificados en el alma y en el cuerpo, al menos aquellos que van a Dios con plena voluntad
[La semejanza con Dios] espera nuestro concurso para producirse
Lo propio de un hombre amigo de la virtud es consumir sin cesar por el recuerdo de Dios todo lo que hay de terreno en su corazón, a fin de que el mal se disipe poco a poco por medio del recuerdo del bien y el alma vuelva perfectamente a su esplendor natural con un brillo acrecentado
[La libertad consiste en] la voluntad de un alma razonable, dispuesta a moverse hacia su objeto
Si uno no deja de pensar en Dios y no descuida practicar sus santos mandamientos, no caerá con una flaqueza voluntaria ni involuntaria
[La esperanza es] una emigración amorosa del espíritu hacia lo que se espera
Aquel que, por celo por la religión, usa sabiamente la ira, será sin ninguna duda hallado de mayor valor en la balanza de la retribución que aquel que, por inercia, nunca ha sentido ira
La templanza es una denominación común a todas las virtudes
[El que los demonios utilicen las facultades humanas para suscitar los pensamientos hace que] los sintamos todos como si provinieran del corazón
Del mismo modo que los ojos de nuestro cuerpo, cuando están en buen estado, pueden verlo todo, hasta las moscas y los mosquitos que revolotean por el aire; pero, cuando se hallan velados y ven borroso..., si se presenta ante ellos objetos grandes, los ven confusamente, mientras que los pequeños ni siquiera los perciben; lo mismo ocurre con el alma: si disminuye mediante la atención la ceguera que le viene del amor al mundo, mira como muy grandes sus caídas más ligeras
[El alma,] cuando ha empezado a purificarse por la intensidad de su atención, siente entonces, como un verdadero remedio de vida, el temor divino que la quema, como por la acción de sus reproches, en un fuego de impasibilidad