Monje del desierto egipcio del siglo IV, discípulo de los capadocios y de Macario, primer gran sistematizador de la vida espiritual. En el 'Práctico', el 'Tratado sobre la oración' y el 'Antirrhetikos' elaboró la doctrina de los ocho pensamientos (logismoi) y de la apatheia, base de toda la terapéutica ascética posterior, transmitida por Casiano y por la Filocalía.
Condenado en 553 por su origenismo, se le venera sin título de santo en la tradición bizantina, aunque las Iglesias siríaca y armenia lo tuvieron por padre espiritual.
Los pensamientos de la cenodoxia y del orgullo son los únicos que sobrevienen tras haber derrotado a los otros
La derrota de los otros demonios aumenta estos pensamientos [de cenodoxia y de orgullo]
Resulta difícil escapar de la vanidad, pues hasta lo que haces para desembarazarte de ella se convierte para ti en una nueva fuente de vanidad
La cenodoxia es el origen de las ilusiones del espíritu
Una vez que la inteligencia ha llegado a la oración más pura y verdadera, los demonios no se acercan a ella por la izquierda, sino por la derecha. Le representan una visión ilusoria de Dios en alguna figura agradable a los sentidos, de forma que le hacen creer que ha obtenido a la perfección el objetivo de la oración. Ahora bien, decía un admirable gnóstico, eso es obra de la pasión de la cenodoxia
[La cenodoxia] empuja a la inteligencia a intentar circunscribir a la divinidad en figuras y formas