Monje e higúmeno del monasterio de la Zarza Ardiente en el Sinaí, heredero de la tradición hesicasta de san Juan Clímaco y de Hesiquio el Sinaíta. Sus «Cuarenta capítulos sobre la sobriedad» (nepsis), incluidos en la Filocalia, son un manual clásico de vigilancia del corazón y de guarda de los pensamientos.
Datación muy discutida: no se conserva ningún dato biográfico seguro y solo puede afirmarse que vivió antes de 1100; los estudiosos lo sitúan con más probabilidad en el siglo IX, aunque también se han propuesto los siglos VII, X y XI. Se desconocen su nacimiento y las circunstancias de su muerte.
Jesús, al que se ha invocado, [es quien] expulsa a los demonios y sus fantasías
El recuerdo... de Jesús... disipa de forma natural todos los sortilegios de los pensamientos, las reflexiones, los razonamientos, las imaginaciones, las formas tenebrosas, en una palabra, todo aquello mediante lo que el malhechor se prepara para luchar contra las almas y se enfrenta a ellas... Si lo invocamos, Jesús consume todo fácilmente