Filoteo el Sinaíta — 8 citas

Volver

Filoteoel Sinaíta

Medievals. IX o X
Muerte Monasterio de la Zarza Ardiente (hoy monasterio de Santa Catalina), monte Sinaí (Egipto)
Tradición Monje del Sinaí
Mapa Monasterio de la Zarza Ardiente, donde murió

Monje e higúmeno del monasterio de la Zarza Ardiente en el Sinaí, heredero de la tradición hesicasta de san Juan Clímaco y de Hesiquio el Sinaíta. Sus «Cuarenta capítulos sobre la sobriedad» (nepsis), incluidos en la Filocalia, son un manual clásico de vigilancia del corazón y de guarda de los pensamientos.

Datación muy discutida: no se conserva ningún dato biográfico seguro y solo puede afirmarse que vivió antes de 1100; los estudiosos lo sitúan con más probabilidad en el siglo IX, aunque también se han propuesto los siglos VII, X y XI. Se desconocen su nacimiento y las circunstancias de su muerte.

Sobre pensamientos · 8 citas

Existe una guerra espiritual que llevan a cabo secretamente los espíritus del mal y que los enfrenta con el alma a través de los pensamientos. Como el alma misma es invisible, estas potencias malévolas, adaptándose a su naturaleza, lanzan contra ella esta guerra invisible. Y entre estas potencias y el alma podemos ver que hay armas, que se organiza una batalla, hay artimañas engañosas, una guerra terrible, combates arriesgados, y victorias y derrotas por las dos partes

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 7

El que resiste desde el principio, es decir, desde la sugerencia... ha cortado por lo sano todas las infamias

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 36

Jesús, al que se ha invocado, [es quien] expulsa a los demonios y sus fantasías

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 25 (cf. 26)

El recuerdo... de Jesús... disipa de forma natural todos los sortilegios de los pensamientos, las reflexiones, los razonamientos, las imaginaciones, las formas tenebrosas, en una palabra, todo aquello mediante lo que el malhechor se prepara para luchar contra las almas y se enfrenta a ellas... Si lo invocamos, Jesús consume todo fácilmente

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 22

[La atención y la vigilancia son] los remedios que salvan al alma

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 14

[El alma del hombre caído] se halla encadenada en la oscuridad y sus ojos espirituales están ciegos

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 19; 24

Cuando [el alma] empiece a rezar a Dios y a velar gracias a la oración, entonces, gracias a la oración, se verá libre de las tinieblas. Es imposible liberarse de otro modo. Pues entonces el alma puede reconocer que dentro del corazón existe otra lucha, otra oposición escondida, otra guerra contra los pensamientos de los espíritus del mal

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 19; 24

La vigilancia ilumina y purifica primero la conciencia. Después, cuando la conciencia ha sido purificada, como una gran luz escondida que de pronto estalla, expulsa las grandes tinieblas. Y cuando las tinieblas han sido expulsadas por medio de una continua y verdadera vigilancia, la conciencia revela de nuevo lo que estaba oculto

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 19; 24