Hermano menor de san Basilio y uno de los tres Padres capadocios, obispo de Nisa en el siglo IV. Autor de 'La vida de Moisés', el 'Comentario al Cantar de los Cantares' y 'Sobre la virginidad', unió la teología trinitaria a una mística del progreso infinito (epéctasis) y a un análisis profundo de las pasiones y de la imagen de Dios en el hombre.
Su lugar de nacimiento se discute: la Britannica lo sitúa en Cesarea de Capadocia y otros estudios en Neocesarea del Ponto; también se ha propuesto que murió en Constantinopla poco después del sínodo de 394.
[El objetivo supremo de la ascesis] no es proponerse agobiar al cuerpo, sino facilitar las funciones del alma
[La regla práctica de la ascesis debe ser] tener cuidado igualmente de las faltas de mesura en uno y otro lado, estando atento a que la prosperidad de la carne no sepulte al espíritu (νούς) y a que, a la inversa, su extenuación gratuita no lo vuelva débil, no lo hunda, absorbido por los sufrimientos corporales. Sería bueno también recordar la sabia prescripción que prohíbe igualmente apartarse hacia la derecha y en la dirección contraria (cf. Prov 4, 27)
Pero, eliminando lo que sobrepasa la medida en uno y otro sentido, tendremos cuidado de añadir lo que falta, y nos guardaremos con igual celo de lo que vuelve al cuerpo inutilizable en uno y otro caso, sin empujar a nuestra carne, por un bienestar excesivo, a la disciplina y a la indocilidad, y sin volverla tampoco, por un agobio desmedido, enfermiza, floja y sin fuerzas para el servicio que debe rendir
La carne es una niebla y un velo