Gregorio de Nisa — 18 citas

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Gregoriode Nisa

Patrísticac. 335 – c. 394
Nacimiento Neocesarea del Ponto o Cesarea de Capadocia (actuales Niksar y Kayseri, Turquía) (aproximado)
Muerte Nisa, Capadocia (yacimiento cercano a Harmandalı, distrito de Ortaköy, provincia de Aksaray, Turquía)
Tradición Padre capadocio
Mapa Nisa, donde murió

Hermano menor de san Basilio y uno de los tres Padres capadocios, obispo de Nisa en el siglo IV. Autor de 'La vida de Moisés', el 'Comentario al Cantar de los Cantares' y 'Sobre la virginidad', unió la teología trinitaria a una mística del progreso infinito (epéctasis) y a un análisis profundo de las pasiones y de la imagen de Dios en el hombre.

Su lugar de nacimiento se discute: la Britannica lo sitúa en Cesarea de Capadocia y otros estudios en Neocesarea del Ponto; también se ha propuesto que murió en Constantinopla poco después del sínodo de 394.

Sobre deseo · 18 citas

El único beneficio del gozo concedido [al hombre era] el verdadero Bien mismo

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, XII, 4, 8 y La creación del hombre, XIX, en PG 44, 197B; cf. también Discurso catequético, 8; La creación del hombre, XIX, en PG 44, 197B; XX, en PG 44, 200C

Un placer introducido por engaño fue el comienzo de la caída

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, XII, 4

(Aquellos que) tras haber trastornado su potencia de desear y desviado el impulso de su pensamiento de las realidades divinas hacia los objetos bajos y materiales, abrieron de par en par el campo de su interior a las pasiones, hasta el punto de que llegaron a extinguir en sí todo movimiento hacia las realidades de arriba, y vieron secarse por completo el deseo [de Dios, de las realidades espirituales], cuyo curso, invertido, se dirigió a las pasiones

Gregorio de Nisa

[El hombre,] usurpando el amor que se debe sólo a Dios, lo malgasta en pasiones humanas

Gregorio de Nisa San Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, IX, 1-2; XI, 3

Debemos superar como bajos y efímeros los objetos que atraen los deseos de los hombres, que son tenidos por bellos y, por tanto, juzgados dignos de celo y favor, y no malgastar nuestra potencia de desear en ninguno de ellos

Gregorio de Nisa San Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, IX, 1-2; XI, 3

Por naturaleza, nuestra potencia de desear no es capaz de servir al mismo tiempo a las voluptuosidades corporales y al matrimonio espiritual

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, XX, 2-3

En efecto, el ojo no tiene la capacidad de ver simultáneamente dos cosas, a menos que se dirija por turno y por separado a cada uno de los objetos visibles; la lengua tampoco puede estar al servicio de idiomas diferentes, pronunciando en el mismo instante palabras hebreas y griegas; el oído no escucha simultáneamente el relato de unos acontecimientos y una enseñanza didáctica

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, XX, 2-3

El cuidado de uno acarrea necesariamente la separación del otro

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, XX, 2

[El ‘conocimiento del bien y del mal’ designa] una disposición interior frente a lo que [les] resulta agradable

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, La creación del hombre, XX, en PG 44, 197CD

Dado que la mayoría considera el bien aquello que cautiva los sentidos, y ya que la misma palabra designa el bien real y el bien aparente, el deseo que se dirige hacia el mal como si fuera un bien lo llama la Escritura ‘conocimiento del bien y del mal’, queriendo expresar con la palabra ‘conocimiento’ esta disposición interior y esta mezcla

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, La creación del hombre, XX, en PG 44, 200B

[Las cosas que nos dan ocasión de mal] en principio parecen deseables y son buscadas como un bien a consecuencia de un engaño

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, La creación del hombre, XX, en PG 44, 200A-B

El mal esconde en sus profundidades, como una trampa, la muerte, pero mediante una apariencia engañosa hace que tenga la imagen del bien

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, La creación del hombre, XX, en PG 44, 200A-B

Sucede que la inteligencia, inducida a error en su deseo del verdadero bien, fue desviada hacia lo que no es; engañada por el promotor y el consejero del vicio, se dejó persuadir de que el bien era todo lo contrario del bien

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso catequético, XXI

[El Maligno es un encantador] que hace brillar la gracia externa de las apariencias y, como un charlatán, induce nuestro gusto por algún placer de los sentidos

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, La creación del hombre, XX, en PG 44, 200B-200C

El impulso que arrastra al mal a los seres vivos es una enfermedad de nuestra naturaleza

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso catequético, XVI

El alma se inclina sobre los placeres del cuerpo como las bestias sobre el forraje

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Vida de Moisés, II, 302; Tratado de la virginidad, IV, 5

[Numerosas personas,] una vez en posesión de semejante experiencia, tras haber dirigido toda su potencia de desear hacia las cosas... y derivado el impulso de su pensamiento desde las realidades divinas hacia... ellas, abren de par en par el campo de su interior a las pasiones, hasta el punto de cesar todo movimiento hacia las realidades de arriba y ver desecarse completamente este deseo, cuyo trayecto invertido se dirige hacia las pasiones

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, VII, 1; VII, 3; IX, 1

Esto es lo que sabemos a propósito del matrimonio: hay que dar prioridad al cuidado y al deseo de las cosas divinas

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, VII, 1; VII, 3; IX, 1