Monje benedictino y papa de 590 a 604, uno de los cuatro grandes doctores de la Iglesia latina, autor de los «Moralia in Job», la «Regla pastoral» y los «Diálogos». Su análisis de los vicios capitales y su enseñanza sobre la compunción y la cura de almas hicieron de él el gran maestro de espiritualidad del Occidente medieval.
Murió el 12 de marzo de 604.
Con la ascesis buscamos extinguir los vicios de la carne, no la carne misma. Cada uno debe hacerse dueño de su cuerpo, pero con moderación, para que la carne no reaccione empujándonos a algún pecado, y para que conserve la suficiente vitalidad como para realizar eficazmente lo que debe hacer
Nadie puede progresar en la lucha espiritual si antes no domina al enemigo que se camufla bajo los apetitos golosos. Es un error entrar en combate contra unas potencias lejanas cuando se está sometido por las cercanas... Algunos, ignorantes de la táctica que hay que seguir en esta guerra, se lanzan a combates espirituales sin haber controlado su gula. A veces llegan a realizar cosas importantes que requieren mucho arrojo; pero, dominados por la gula, los atractivos de la carne les hacen perder todo el provecho obtenido