Hesiquio de Batos — 16 citas

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Hesiquiode Batos

Patrísticas. VIII
Muerte Monasterio de la Zarza Ardiente (Batos), monte Sinaí (actual monasterio de Santa Catalina, Egipto)
Tradición Monje del Sinaí
Mapa Monasterio de la Zarza Ardiente, donde murió

Sacerdote, monje y, según la tradición, higúmeno del monasterio de la Madre de Dios de la Zarza Ardiente (Batos) en el Sinaí, autor del tratado Sobre la sobriedad y la virtud (Sobre la vigilancia y la santidad), en 200 capítulos dirigidos a Teódulo. Es uno de los textos fundamentales de la Filocalia sobre la nepsis, la guarda del corazón y la oración de Jesús como remedio de los pensamientos.

Datación muy discutida: posterior a san Juan Clímaco (siglos VI-VII), se le sitúa entre los siglos VII y IX, con preferencia por el VIII-IX; no se conservan datos de su nacimiento y a menudo se le ha confundido con Hesiquio de Jerusalén.

Sobre vigilancia · 16 citas

El objetivo... de la vigilancia incesante... es ver las fantasías de los pensamientos en la mente desde que se forman

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 14; 44; Filoteo el Sinaita, Cuarenta capítulos népticos, 25

La vigilancia es la concentración perseverante de un pensamiento en guardia a la puerta del corazón. Tal pensamiento observa los pensamientos pérfidos que sobrevienen, escucha lo que dicen, mira lo que hacen estos asesinos, y qué forma han grabado en ellos los demonios

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 6

Tienes que ver con la mirada penetrante e intensa del espíritu, para reconocer a los que entran

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 6

Si nos fiamos solo de nuestra vigilancia o de nuestra atención, pronto seremos derribados y caeremos. Nos enredaremos cada vez más en sus redes: los malos pensamientos

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 22; 26

[Mediante la oración de Jesús unida a la vigilancia,] curamos... la casa de nuestro corazón

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 152

La oración establece en el espíritu la vigilancia

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 94; 182 (cf. 183)

Si quieres... conocer fácilmente la vigilancia del corazón, que la oración de Jesús se pegue a tu aliento

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 94; 182 (cf. 183)

Si observamos como es debido la pureza del corazón, es decir, la vigilancia y el cuidado de la mente..., ella extirpa del corazón todas las pasiones y todo el mal hasta la raíz

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 113 (cf. 137); 1

[La vigilancia es] un método espiritual que, con la ayuda de Dios, libra por completo al hombre de los pensamientos y las palabras apasionados así como de las malas acciones, si se prosigue largo tiempo y ardientemente

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 113 (cf. 137); 1

[La vigilancia] es propiamente la pureza del corazón

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 113 (cf. 137); 1

La vigilancia es el camino de todas las virtudes y de todos los mandamientos de Dios

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 3. Cf. Doroteo de Gaza, Instrucciones espirituales, X, 105

[La vigilancia] libera por entero al hombre de los pensamientos apasionados y de las malas acciones, si se persigue larga y ardientemente..., proporciona, en la medida de lo posible, un conocimiento seguro de lo Incomprensible, y... abre los misterios divinos y ocultos

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 1 (cf. 104; 175)

Preserva tu corazón de todo pensamiento, incluso aunque parezca bueno

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 49; 20

Que se llame a la custodia del espíritu con sus nombres propios, que le dan todo sus sentido: fuente de luz, fuente de los resplandores, efusión luminosa, portadora de fuego... Por estas luces llameantes que nacen de ella, hay que... llamar a esta virtud con nombres preciosos... Quienes la aman pueden... contemplar los misterios y convertirse en teólogos. Al volverse contemplativos, nadan en esta luz totalmente pura e infinita, la tocan con roces inefables, permanecen y viven con ella, pues al fin han gustado qué bueno es el Señor

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 171 (cf. 160)

La virtud de la atención hace que abunde todo bien en [el] corazón

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 89; 117

[La atención permite al hombre ver] claramente en espíritu a Cristo... con su Padre consustancial y el Espíritu Santo adorable

Hesiquio de Batos Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 89; 117