Predicador de Antioquía y arzobispo de Constantinopla entre los siglos IV y V, apodado 'Boca de Oro' por su elocuencia; murió desterrado. Sus centenares de homilías, el tratado 'Sobre el sacerdocio' y su enseñanza sobre las pasiones, la limosna y la penitencia hacen de él una de las autoridades más citadas de la tradición ascética oriental.
Algunas fuentes antiguas adelantan su nacimiento a c. 344-349.
Nuestros juicios no se forman según la naturaleza de las cosas que nos impresionan, sino según el sentimiento del alma que las ve con los ojos
Se os han dado los ojos para que, a la vista de la creación, deis gloria al Señor
El ojo está hecho para celebrar al Creador al ver las criaturas de Dios
Contemplemos nuestros miembros: encontraremos que ellos también son causa de nuestra ruina si no tenemos cuidado; no lo serán por su naturaleza, sino debido a nuestra negligencia