Predicador de Antioquía y arzobispo de Constantinopla entre los siglos IV y V, apodado 'Boca de Oro' por su elocuencia; murió desterrado. Sus centenares de homilías, el tratado 'Sobre el sacerdocio' y su enseñanza sobre las pasiones, la limosna y la penitencia hacen de él una de las autoridades más citadas de la tradición ascética oriental.
Algunas fuentes antiguas adelantan su nacimiento a c. 344-349.
Dios, que es bueno por esencia, no descuida nada para llevarnos al bien y, como conoce los sentimientos más íntimos, los pensamientos más secretos que se agitan en el fondo de nuestros corazones, nos exhorta y nos aconseja. No emplea la coacción, sino que utiliza remedios apropiados a los males de cada uno y luego lo deja todo a la decisión de nuestro libre albedrío
El divino médico no nos cura a pesar nuestro
Depende de nosotros hacer que nuestros miembros sirvan al pecado o a la justicia
Pues el verdadero rey es aquel que manda... sobre todas las pasiones, el que somete todo a las leyes de Dios, el que conserva libre su espíritu y no deja que la tiranía de las sensualidades dominen en su alma