Apóstol y evangelista, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago, identificado por la tradición con «el discípulo amado» y con el autor del cuarto evangelio, las tres cartas joánicas y, según muchos padres, el Apocalipsis. Su teología del amor, de la luz y de la vida eterna es la base escriturística de toda la mística cristiana oriental.
Fechas tradicionales y aproximadas: la crítica moderna discute mayoritariamente que el apóstol sea el autor material del evangelio y de las cartas, y la localización exacta de Betsaida sigue siendo objeto de debate arqueológico (et-Tell frente a el-Araj).
A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo único, que está en el seno del Padre, nos lo ha manifestado
En esto sabemos que le conocemos: si guardamos sus mandamientos. Quien dice: ‘Yo lo conozco’ y no guarda sus mandamientos es un mentiroso y la verdad no está en él
Sabemos que cuando [Dios] se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es