Macario de Egipto — 4 citas

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Macariode Egipto

Patrísticac. 300 – 391
Nacimiento Shabsheer (actual Shanshur, gobernación de Menufia, Egipto) (aproximado)
Muerte Escete, desierto de Nitria (actual Wadi el-Natrún, gobernación de Behera, Egipto)
Tradición Padre del desierto
Mapa Escete, donde murió

Monje egipcio del siglo IV, fundador de la colonia monástica de Escete y uno de los grandes Padres del desierto, llamado 'el Grande' o 'el portador del Espíritu'. Bajo su nombre circulan las célebres Homilías espirituales (macarianas), fuente capital de la doctrina sobre el corazón, la gracia y la lucha contra las pasiones.

La atribución de las Homilías espirituales a Macario es discutida (corpus pseudo-macariano, quizá siro del siglo IV-V); su aldea natal, Shabsheer, procede de una tradición tardía.

Sobre humildad · 4 citas

Aquel a quien le ruegan que hable y le obligan a anunciar la palabra, debe entristecerse, huir de ello como del fuego y rechazar el pensamiento a fin de escapar de él y no caer en la cenodoxia a causa de su palabra

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías, colección II, LV, 2

Aunque practique todas las virtudes, el alma que ama a Dios tiene por costumbre no imputarse nada a sí misma, sino atribuirlo todo a Dios... Pues todo lo que el hombre tiene, todos los bienes aparentes por medio de los cuales puede cada uno hacer el bien, la tierra y todo lo que hay en ella, el cuerpo y el alma mismos, todo es de Dios. Su mismo ser no lo tiene el hombre más que por gracia. ¿Qué le queda, por tanto, de lo que pueda razonablemente jactarse o justificarse? Sin embargo, Dios recibe de los hombres esta gracia inmensa, lo que más le complace de todo lo que nosotros le ofrecemos: que el alma refiera únicamente a Dios todo lo bueno que ella puede hacer, todo el trabajo que se toma por Él, todo lo que comprende, todo lo que conoce, y que se lo atribuya todo a Él

Macario de Egipto Macario de Egipto, Capítulos parafraseados, 123

Allí donde no hay humildad, tampoco está Dios

Macario de Egipto Apotegmas, Arm II, 279. Cf. Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 21; Apotegmas, I, 16

Aunque practique todas las virtudes, el alma que ama a Dios tiene por costumbre no imputarse nada a ella misma, sino atribuírselo todo a Dios. Entonces Dios, a su vez, atento a la salud y a la rectitud de la inteligencia y del conocimiento de un alma semejante, se lo atribuye todo a ella

Macario de Egipto Macario de Egipto, Capítulos parafraseados, 123