Escritor ascético del siglo V, contemporáneo de Nestorio, autor de La ley espiritual, Sobre los que creen justificarse por las obras y Sobre el bautismo, recogidos en la Filocalia. Su análisis de los pensamientos (logismoi), del consentimiento de la voluntad y de la relación entre gracia y esfuerzo es una de las claves de la terapéutica espiritual oriental.
Datación y lugares discutidos: murió después de 430 y probablemente antes del concilio de Calcedonia (451). Según la Enciclopedia Católica habría sido superior de una laura en Ancira (Galacia) y después ermitaño en el desierto al este de Palestina; la tradición hagiográfica bizantina lo hace natural de Atenas y monje en Nitria, discípulo de san Juan Crisóstomo.
Cuando un alma hundida en el pecado no acepta las tribulaciones que le llegan, entonces los ángeles dicen respecto a ella: ‘Hemos tratado a Babilonia y ella no ha sanado’
[El sufrimiento acogido de buen grado, en el espíritu o en el cuerpo,] trabaja para el compañero: el del pensamiento, para el cuerpo; el del cuerpo, para el pensamiento