Marcos el Monje — 4 citas

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Marcosel Monje

Patrística† c. 430
Tradición Escritor ascético
Mapa Ancira (Ankara, Turquía), donde dirigió una laura antes de retirarse a Palestina

Escritor ascético del siglo V, contemporáneo de Nestorio, autor de La ley espiritual, Sobre los que creen justificarse por las obras y Sobre el bautismo, recogidos en la Filocalia. Su análisis de los pensamientos (logismoi), del consentimiento de la voluntad y de la relación entre gracia y esfuerzo es una de las claves de la terapéutica espiritual oriental.

Datación y lugares discutidos: murió después de 430 y probablemente antes del concilio de Calcedonia (451). Según la Enciclopedia Católica habría sido superior de una laura en Ancira (Galacia) y después ermitaño en el desierto al este de Palestina; la tradición hagiográfica bizantina lo hace natural de Atenas y monje en Nitria, discípulo de san Juan Crisóstomo.

Sobre padre espiritual · 4 citas

Es preciso que quien desea tomar su cruz y seguir a Cristo, se preocupe primero por adquirir la ciencia y la inteligencia mediante un examen de su propio pensamiento..., preguntando a aquellos que tienen los mismos sentimientos, que sirven a Dios en conformidad de alma con nosotros y llevan a cabo el mismo combate, para que la ignorancia del destino o de los medios no nos haga caminar a oscuras ni marchar sin luz y sin lámpara. Quien practica la idiorritmia conduce su vida a su manera y camina desprovisto de ciencia evangélica, de discernimiento y de dirección, encuentra muchos obstáculos y cae en múltiples fosos y trampas del diablo; muchos le hacen caer y lo extravían, y se ve rodeado de multitud de peligros sin saber cuál será la salida

Marcos el Monje Marcos el Monje, A Nicolás, 5; 11

El combate se hará más ligero, más claramente identificable, si uno atiende estrictamente... por encima de todo a esforzarse por frecuentar a personas experimentadas que forman parte de los Padres llenos del Espíritu Santo, a vivir con ellos, si pueden, y a dejarse conducir por ellos. Pues el que vive solo, en idiorritmia, sin control o con gente sin experiencia del combate espiritual, corre un grave peligro. Se deja engañar por la diversidad de formas de la guerra, porque las maquinaciones y las asechanzas del mal son numerosas, y variadas las trampas que el enemigo tiende por todas partes. Por eso hay que hacer el mayor esfuerzo por frecuentar a hombres espirituales y conversar a menudo con ellos, a fin de que, incluso si uno mismo no posee la lámpara de la verdadera ciencia, porque aún es un niño y todavía no ha alcanzado su pleno desarrollo espiritual, si camina junto con quien lo ha logrado, no ande en tinieblas, no corra ningún peligro a causa de las trampas y las emboscadas del mal, y no se tope con las fieras espirituales que merodean en.la oscuridad, que raptan y desgarran a quienes marchan a oscuras, sin la lámpara espiritual de la palabra divina

Marcos el Monje Marcos el Monje, A Nicolás, 5; 11

Es perjudicial... rememorar con detalle los pecados pasados; pues, si engendran tristeza, alejan de la esperanza; si, por el contrario, su representación no produce pena, conducen de nuevo a la antigua mancha

Marcos el Monje Marcos el Monje, De quienes piensan que están justificados por sus obras, 139

Cuando el espíritu, al negarse a sí mismo, se agarra únicamente a la esperanza, entonces el enemigo, bajo pretexto de confesión, le pone ante los ojos una imagen de sus antiguos pecados para volver a encender las pasiones olvidadas por la gracia de Dios y perjudicarlo solapadamente. Pues, aunque el espíritu sea entonces luminoso y esté lleno de aversión por las pasiones, se volverá necesariamente tenebroso, una vez implicado de nuevo en las acciones pasadas. Si su alma es turbia y amiga del placer, no puede dejar de entretenerse con complacencia en esas sugestiones, de modo que tal rememoración será en realidad una predisposición al pecado más que una confesión

Marcos el Monje Marcos el Monje, De quienes piensan que están justificados por sus obras, 139