Máximo el Confesor — 30 citas

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Máximoel Confesor

Patrísticac. 580 – 662
Nacimiento Constantinopla (actual Estambul, Turquía) (aproximado)
Muerte Fortaleza de Schemarum, identificada con Muris-Tsikhe, cerca de Tsageri, en la antigua Lázica (actual Georgia)
Tradición Padre bizantino

Monje y teólogo bizantino del siglo VII, antiguo secretario imperial de Heraclio, fue el gran adversario del monotelismo, por lo que sufrió mutilación y destierro. Autor de las 'Centurias sobre la caridad', las 'Ambigua', las 'Cuestiones a Talasio' y la 'Mistagogia', es una de las cumbres de la síntesis entre dogma y ascesis, y una de las fuentes principales de Larchet.

Las fuentes griegas lo hacen nacer en Constantinopla; una Vida maronita siríaca lo sitúa en Hesfin (Hisfiyya), en Palestina/Golán, hipótesis discutida por la crítica.

Sobre ira · 30 citas

[El alma] se sirve de su potencia irascible para defender amorosamente el objeto de sus búsquedas

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 55; Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 896C

(Conviene) que nuestra razón se ponga en movimiento para buscar a Dios y que... la potencia de la agresividad luche para conservarlo

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 55; Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 896C

Que el espíritu (νούς) se ordene por entero a Dios, tensado por medio de la agresividad como por una cuerda

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90,896C; Cuestiones a Talasio, 49, escolio 6

[La potencia irascible permite] concentrar el movimiento del deseo en el amor divino

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 896C; Cuestiones a Talasio, 49, escolio 6

Hemos preferido las cosas materiales y profanas al mandamiento del amor y, debido a que estamos ligados a ellas, luchamos contra los hombres, cuando más bien deberíamos preferir el amor a todos los hombres sobre todas las cosas visibles

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 7; Cartas, 28, en PG 91, 620C

[La filautía] para obtener un poco de placer nos excita a unos contra otros como fieras

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 7; Cartas, 28, en PG 91, 620C

[La ira nace], por tanto, cuando el amor a sí mismo (φιλαυτία) está herido por el sufrimiento

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

Hemos preferido las cosas materiales y profanas al mandamiento del amor y, porque nos hemos apegado a ellas, luchamos contra los hombres, cuando deberíamos preferir el amor hacia todos los hombres antes que todas las cosas visibles e incluso a nuestro cuerpo

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Libro ascético, 7; 8

Porque estamos embargados por el amor a las cosas materiales y por la atracción del placer, y preferimos todo esto al mandamiento, no somos capaces de amar a aquellos que nos odian; antes bien, nos ocurre que nos enfrentamos a quienes nos aman a causa de esas mismas cosas

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Libro ascético, 7; 8

La agresividad destruye tiránicamente el ejercicio de la razón y hace que el pensamiento se salga de la ley de la naturaleza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 888C

[La ira] destruye de la misma manera los buenos pensamientos que hay en nosotros

Máximo el Confesor Cf. Job 5, 2; Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 75; Gregorio Magno, Morales sobre Job, V, 45; Isaías de Escete, Asceticón, II, 8; Juan Crisóstomo, Comentario a san Mateo, XVI, 8; Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 31; cf. 136

[El temor es] la capacidad de apegarse al ser y no al no-ser y... es una propiedad que corresponde a esta capacidad la tendencia hacia lo que es apto para conservar el ser y la repulsión hacia lo que es apto para destruirlo

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Disputa con Pirro, en PG 91, 297CD

El temor conforme a la naturaleza es la potencia de apegarse al ser según la repulsión [de lo que tiende a destruirlo]

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Disputa con Pirro, en PG 91, 297CD

[La limosna es] el tratamiento de la ira

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 29. Cf. Juan Clímaco, Escala, XVI, 22

Tristeza y rencor van a la par; por consiguiente, si el espíritu experimenta tristeza al representarse el rostro de un hermano, es la prueba de que le guarda rencor

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 89; 90. Cf. Nil Sorsky, Regla, V

Si la potencia irascible está constantemente perturbada..., el remedio es la bondad, beneficencia, la caridad y la misericordia

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 66; II, 70

Cuando logres la caridad y la benevolencia hacia el prójimo, eliminarás de tu alma todo rastro de pasión

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 90; IV, 12

Vence al odio con la caridad

Máximo el Confesor Doroteo de Gaza, Sentencias, III, 202

[Sin despreciar la gloria] es imposible cortar de raíz los pretextos de la ira

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 20 (cf. III, 13; IV, 41); I, 75

Ciertos remedios inmovilizan las pasiones, les impiden ponerse en marcha e intensificarse... A la ira, la paciencia y la mansedumbre la inmovilizan, le impiden desplegar su fuerza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 7

Consiste en permanecer constante en la adversidad, en soportar los males, en resistir la tentación hasta el final, en no ceder por sorpresa a la ira, en no dejar escapar una palabra bajo el impulso de la emoción, en no sospechar ni pensar nada que sea indigno de un hombre temeroso de Dios

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 47

[Cristo,] ante la ingratitud y la blasfemia, conservó la paciencia; ultrajado y condenado a muerte, se mantuvo paciente y no achacó el mal a nadie

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 21

A quien posee el amor a Dios no le cuesta trabajo seguir al Señor su Dios, como dice el divino Jeremías, sino que soporta con generosidad críticas y agresiones sin desearle mal a nadie

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 21

¿Cómo domeña la caridad a la ira?

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 20; Cipriano de Cartago, Del beneficio de la paciencia, 15
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