Monje y después higúmeno del monasterio de Studios en Constantinopla en el siglo XI, discípulo, biógrafo y editor de san Simeón el Nuevo Teólogo, y polemista del patriarca Miguel Cerulario en el cisma de 1054. Sus Tres centurias de capítulos prácticos, físicos y gnósticos, incluidas en la Filocalia, describen las etapas de purificación, iluminación y perfección del alma.
Fechas aproximadas (nacimiento c. 1000-1005, muerte c. 1090); se desconoce su lugar de nacimiento. Entró en Studios a los catorce años.
Si el deseo y la razón tienden por naturaleza hacia lo divino, la ira es para ellos un arma de justicia contra la serpiente, que solo murmura en la conciencia y le sugiere tomar parte en los placeres de la carne
Si el hombre dirige su ira solo contra la antigua serpiente, entonces se mueve según la naturaleza
Si [el hombre] dirige su ira contra sus semejantes..., entonces se mueve de modo no racional (ού λογικώς) y vive de forma contraria a la razón (άλόγως)
La potencia agresiva ocupa un lugar intermedio entre el deseo y la razón del alma. Es como un arma que posee cada uno de ellos en su movimiento antinatural o conforme a la naturaleza. Cuando el deseo y la razón se mueven, según la naturaleza, hacia lo divino, la potencia agresiva es en cada uno de ellos un arma justa que actúa solo contra la Serpiente que les tienta y les propone deleitarse con los placeres de la carne y gozar de la gloria de los hombres. Pero cuando se apartan de su movimiento natural, cuando desnaturalizan su potencia, cuando se vuelven de la consideración de las cosas divinas hacia las cosas humanas, la potencia agresiva es un arma de la injusticia que sirve al pecado. Entonces, mediante ella, el deseo y la razón combaten y atacan a aquellos que intentan contrariar sus impulsos y sus codicias