Presbítero y higúmeno del siglo VII, apodado «el Libio» o «el Africano», amigo y corresponsal de san Máximo el Confesor, que le dedicó sus «Cuestiones a Talasio». Autor de cuatro «Centurias sobre la caridad, la continencia y la conducta conforme al intelecto», recogidas en la Filocalia, donde expone el amor propio como raíz de todos los vicios.
Datación muy discutida: la tradición sinaxarial da 648 y otras fuentes c. 660, sin dato alguno sobre su nacimiento. También se discute su localización: el epíteto «el Libio» ha hecho pensar en Libia, pero la investigación reciente sitúa su monasterio en el exarcado de Cartago, donde Máximo residió hacia 632-642.