Reformadora del Carmelo y fundadora de diecisiete conventos. Sus libros sobre la oración, especialmente Las moradas del castillo interior, están escritos en una voz llana, práctica y llena de humor. La primera mujer declarada doctora de la Iglesia.
Nada te turbe, nada te espante: todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta: solo Dios basta.