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Tito Flavio Clemente, maestro de la escuela catequética de Alejandría a finales del siglo II y maestro de Orígenes, autor de la trilogía Protréptico, Pedagogo y Stromata. Primer gran teórico cristiano de la 'gnosis' verdadera y de la apatheia, su análisis de las pasiones en diálogo con la filosofía griega inaugura la tradición terapéutica de la espiritualidad alejandrina.
Su lugar de nacimiento es incierto: Epifanio lo hace ateniense, aunque otros lo sitúan en Alejandría. Murió hacia 211-216 en lugar desconocido, probablemente en Capadocia o en Palestina, adonde se retiró tras la persecución de 202.
Cristo es para nosotros la imagen sin tacha. Hemos de intentar con todas nuestras fuerzas que nuestra imagen se vuelva semejante a Él
El hombre verdadero que hay en nosotros es el hombre espiritual
[El hombre es] auténtica planta celestial
[El hombre] ha nacido para contemplar el cielo
Por haber cometido una falta contra el Logos, el hombre es considerado naturalmente como privado de logos [es decir, de razón] y similar a los animales
[Las pasiones son] las enfermedades del alma (ψυχής νόσοι)
La codicia que se realiza por medio del cuerpo no viene del cuerpo
Aunque el temor es también una pasión, no todo temor es una pasión
El temor de Dios está exento de pasión, ya que lo que se teme no es a Dios, sino a estar separado de él
Jesús fue el único médico de nuestras heridas
Dios busca paternalmente a su criatura y la cura de su caída
El Verbo cura nuestras pasiones
[El Verbo,] como sanador... nos promete la curación de las pasiones que hay en nosotros
Lo mismo que se necesita un médico para las enfermedades del cuerpo, aquellos cuya alma es débil necesitan un Pedagogo, para que cure nuestras pasiones
Aquí está el Verbo, nuestro Pedagogo, que... cura las pasiones antinaturales de nuestra alma. Se llama medicina en sentido propio al cuidado de las enfermedades del cuerpo; es un arte que enseña la sabiduría humana. Pero el Verbo del Padre es el único médico de las enfermedades morales del hombre; es el sanador... que libera al alma enferma
La medicina [según Demócrito] cura las enfermedades del cuerpo, pero la sabiduría es la que libra al alma de sus pasiones. Nuestro buen Pedagogo, que es la Sabiduría y el Verbo del Padre, y que ha creado al hombre, se ocupa de su criatura entera y cura a la vez el cuerpo y el alma, Él, que es el médico de la humanidad, capaz de curarlo todo
Él cura al alma en ella misma, mediante sus preceptos y sus gracias
El Verbo, que se mezcla íntimamente con el amor al hombre, cura las pasiones al mismo tiempo que purifica de los pecados
Nosotros, que en esta vida estamos enfermos..., tenemos necesidad del Salvador. Él nos aplica dulces remedios, pero también remedios amargos
El Verbo, que ha inventado para los hombres estos remedios espirituales, ha sido llamado Salvador...; Él ordena aquello de lo que hay que abstenerse y proporciona a los enfermos todos los antídotos saludables
Es Él quien cura nuestros cuerpos y nuestras almas, al hombre entero
[Cristo llama a los pecadores] a la salvación que sana el espíritu
[El bautismo es] el único remedio (φάρµακον) que cura propiamente
Remedio (φάρµακον) de inmortalidad
[La fe es uno de los] lazos de la salud y la salvación
El arrepentimiento testimonia una gran sagacidad; en efecto, cuando uno se arrepiente de lo que ha cometido, ya no lo hace ni lo dice más y, mortificando su alma a propósito de sus faltas, hace el bien
[El cuerpo] acompaña al impulso del espíritu
[El deseo de Dios que se manifiesta en la oración] purifica todas las facultades y potencias del alma y del cuerpo
El Verbo ha sido llamado Salvador, Él, que ha inventado para los hombres estos remedios espirituales para darles un sentido moral justo y conducirlos a la salvación... Él manda de qué hay que abstenerse y trae a los enfermos todos los antídotos saludables. Cuando el médico no da ningún remedio para la salud, los enfermos se quejan; cómo no íbamos a sentir el mayor agradecimiento hacia el divino pedagogo, ya que Él no guarda silencio, y no deja de señalar las carencias que llevan a la ruina, sino que, por el contrario, las denuncia... y enseña los preceptos que convienen a la vida recta
[La esperanza es, con la fe y la caridad, uno de los] lazos de la salud y de la salvación
[La esperanza es] la espera de los bienes
Todo acto contrario al Verbo es una falta
La virtud es una disposición del alma que concuerda con el Verbo en la vida entera... El comportamiento del cristiano es la actividad de un alma de acuerdo con el Verbo
Como las pasiones son una úlcera de la verdad, hay que reducirlas a la nada extirpándolas mediante la amputación
Nada es más urgente que separarnos primero de las pasiones y de las enfermedades
Esforcémonos por pecar lo menos posible
Una es la potencia de la virtud
Las virtudes se acompañan recíprocamente
La templanza solo es virtuosa en la medida en que la inspira el amor de Dios
La codicia que se realiza con el cuerpo no procede del cuerpo
[Los esposos pueden unirse] sin traicionar en su unión las reglas de la castidad
Puesto que encuentran impuras las relaciones carnales, a las que deben su existencia, ¿cómo podrían escapar ellos mismos de la impureza?
Para quienes han sido santificados, santa es la simiente. Y no solo el espíritu debe ser santificado entre nosotros, sino también las costumbres, la vida y el cuerpo
No hacer nada bajo el dominio del deseo
No todo temor es una pasión
Lo que se teme [con este temor] no es a Dios, sino estar separado de Dios
[La caridad es uno de los] lazos indisolubles de la salud y de la salvación
Por tanto, ni unos son ‘gnósticos’, ni los otros serían ‘psíquicos’, pues en el Logos mismo todos aquellos que han abandonado los deseos de la carne son iguales, todos son ‘pneumáticos’ a los ojos del Señor
Está escrito: a quien tiene, se le añadirá más...; al conocimiento, la caridad
El conocimiento termina en la caridad