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Monje sirio oriental del siglo VII, obispo de Nínive durante pocos meses antes de retirarse a la vida eremítica. Sus 'Discursos ascéticos', traducidos muy pronto al griego, difundieron por todo el Oriente cristiano una doctrina de la misericordia divina, la compunción y la oración del corazón que impregna la espiritualidad hesicasta.
Sus fechas son inseguras: la crítica solo sitúa con certeza su actividad en la segunda mitad del siglo VII (episcopado hacia 676/680).
Las pasiones son un añadido... pues el alma por naturaleza es impasible... Creemos que Dios ha hecho al hombre a su imagen: impasible... Por consiguiente, cuando [el alma] se deja llevar a movimientos apasionados, se sale de su naturaleza, según la opinión de todos. Así lo afirman aquellos que dan alimento a la Iglesia. Las pasiones entraron en el alma después, de modo que no es justo decir que son propias del alma, ni aun cuando la muevan. Está claro, pues, que al alma la mueve algo exterior a ella, y no propio de ella
El estado antinatural [del alma] es el movimiento apasionado... Cuando el alma se halla en su estado natural conduce su vida hacia lo alto. Cuando está fuera de su naturaleza, se encuentra abajo, en el suelo. Cuando está arriba, se descubre impasible. Pero cuando la naturaleza está fuera de su orden propio, entonces reinan en ella las pasiones
Está claro que la salud existe en la naturaleza antes de la irrupción de la enfermedad. Si esto es así -y es la verdad misma-, la virtud está por naturaleza en el alma. Y lo que viene después está fuera de su naturaleza... Puesto que todos reconocen que la pureza es lo que existe por naturaleza en el alma, hay que afirmar que [las pasiones] no existen por naturaleza. Pues la enfermedad llega en segundo lugar, después de la salud
Las pasiones son, pues, un añadido, y la causa de este añadido está en el alma misma
Ocurre con las cosas del alma como con las cosas del cuerpo. Por tanto, si la virtud es por naturaleza la salud del alma, las pasiones son su enfermedad
La maldad es una enfermedad del alma
Mientras el alma padece la enfermedad de las pasiones, no percibe lo espiritual
Si no se purifica de las pasiones, el alma no se cura de las enfermedades del pecado
‘Mundo’ es el nombre que designa todas las pasiones singulares; cuando queremos nombrar globalmente las pasiones, las llamamos así. Pero cuando queremos designarlas una a una con sus nombres propios las llamamos ‘pasiones’