Máximo el Confesor — 8 quotes

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Máximoel Confesor

Patristicc. 580 – 662
Born Constantinopla (actual Estambul, Turquía) (approximate)
Died Fortaleza de Schemarum, identificada con Muris-Tsikhe, cerca de Tsageri, en la antigua Lázica (actual Georgia)
Tradition Padre bizantino

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Monje y teólogo bizantino del siglo VII, antiguo secretario imperial de Heraclio, fue el gran adversario del monotelismo, por lo que sufrió mutilación y destierro. Autor de las 'Centurias sobre la caridad', las 'Ambigua', las 'Cuestiones a Talasio' y la 'Mistagogia', es una de las cumbres de la síntesis entre dogma y ascesis, y una de las fuentes principales de Larchet.

Las fuentes griegas lo hacen nacer en Constantinopla; una Vida maronita siríaca lo sitúa en Hesfin (Hisfiyya), en Palestina/Golán, hipótesis discutida por la crítica.

On ascesis · 8 quotes

Ni los médicos que curan los cuerpos dan a todos un único y mismo remedio, ni Dios, que cura las enfermedades de las almas, conoce un tratamiento que convenga a todas, sino que realiza las curaciones cuando ha prescrito a cada alma lo que necesita. Por tanto, nosotros, que hemos sido curados de este modo, demos gracias, aun cuando lo que nos suceda sea duro

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Diez capítulos, 5

Engañados al principio por la ilusión del placer hemos preferido la muerte a la verdadera vida. Por eso hemos conocido con gratitud el padecimiento del cuerpo, que destruye el placer, de modo que, cuando la muerte del placer hace que desaparezca con ella misma la muerte que aquel había suscitado, recibimos a cambio la vida, que vuelve a nosotros

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Diez capítulos, 2-4

Si, cuando la carne está bien tratada, la fuerza del pecado acostumbra a acrecentarse, está claro que la fuerza de la virtud aumenta de modo natural y con motivo cuando la carne es maltratada

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Diez capítulos, 2-4

Luchar en los padecimientos es el combate de la virtud, el precio de la victoria que, para los que dan pruebas de paciencia, acarrea la impasibilidad del alma

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Diez capítulos, 2-4; cf. Nicetas Stéthatos, Centurias, I, 25; 29

Algunos remedios inmovilizan las pasiones y les impiden ponerse en marcha e intensificarse... Por ejemplo, el ayuno, el esfuerzo (κόπος) y las vigilias impiden que la codicia adquiera fuerza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 47

Si la potencia concupiscible del alma está excitada con demasiada frecuencia, crea una propensión habitual al placer, de la que costará trabajo deshacerse... El remedio... es la práctica asidua del ayuno, de las vigilias y de la oración

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 70

Amarlo [al cuerpo], pero sin pasión; mantenerlo, pero como un simple servidor de las cosas divinas

Máximo el Confesor Cf. Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 9

El duro esfuerzo de la virtud obtiene como recompensa la impasibilidad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 34