Él se hizo hombre para que nosotros fuéramos hechos Dios.
En tu pan se esconde el Espíritu, que no puede ser comido; en tu vino habita el fuego, que no puede ser bebido.
Todo concepto que la mente forma para alcanzar y cercar la naturaleza divina no logra sino un ídolo de Dios, no darlo a conocer.
El asombro es un deseo de saber.