Quotes on conocimiento + contemplación + salud — 12 quotes

On conocimiento + contemplación + salud

Cuando la naturaleza racional reciba la contemplación que la concierne, entonces toda la potencia de la inteligencia estará sana también

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, III, 35; II, 15

[El conocimiento cura al hombre de] esta enfermedad que es la ignorancia de la causa de los seres

Máximo el Confesor Cf. Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 32, en PG 90, 372BC

La contemplación mística se revela al espíritu después que el alma ha recobrado la salud

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

¿Quién conoce la eficacia de los mandamientos de Dios y quién comprende las potencias del alma, y cómo aquellos curan a éstas y las conducen a la contemplación verdadera?

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, II, 9

Lo que la salud y la enfermedad son al cuerpo vivo..., el conocimiento y la ignorancia lo son al espíritu

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 46

El espíritu que ve los misterios ocultos del Espíritu, si ha conservado en él la salud de su naturaleza, contempla perfectamente la gloria de Cristo

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

Cuando la naturaleza racional reciba la contemplación que la concierne, entonces toda la potencia del espíritu estará sana también

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, III, 35; II, 15

El espíritu posee en él la potencia natural de tender hacia la contemplación divina

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 84

ni el espíritu humano ni el espíritu angélico son capaces por su naturaleza de llegar a la contemplación de la Divinidad

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Cartas, 43, ed. Frankenberg, 595

[La contemplación de la Divinidad] no se da con la naturaleza, sino por la gracia

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 84

Antes de la Encarnación de Cristo no había ni esta contemplación del espíritu ni esta visión

Isaac de Nínive Isaac el Sirio, Cartas, 84; 4

La verdadera contemplación de la Santa Trinidad se le da, pues, al corazón por la revelación de Cristo. Él es quien lo ha enseñado y mostrado a los hombres, primero cuando ha renovado en su propia hipóstasis la naturaleza humana, luego cuando nos ha trazado en Él mismo un camino para que, por medio de sus mandamientos vivificadores, podamos llegar a la verdad

Isaac de Nínive Isaac el Sirio, Cartas, 84; 4