Quotes on esperanza — 71 quotes

On esperanza

Somos salvados en esperanza

Pablo Apóstol Rom 8, 24

Quien tiene esta esperanza en Él se vuelve puro como Él es puro

Juan el Evangelista 1 Jn 3, 3

[La esperanza es, con la fe y la caridad, uno de los] lazos de la salud y de la salvación

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, ¿Qué rico puede salvarse?, 29

El que no tiene ante los ojos... la esperanza y se dice: ‘Voy a obtener la liberación y la vida’, no puede soportar las tribulaciones, ni llevar la carga, ni adentrarse por el camino estrecho. En efecto, la presencia en él... de la esperanza es lo que le permitirá esforzarse y soportar las tribulaciones

Macario de Egipto Macario el Grande, Homilías, colección II, XXVI, 11

El malhechor que no espera gracia se sume en la locura, mientras que el que ha podido esperar su perdón llega con frecuencia hasta la conversión

Cirilo de Jerusalén Cirilo de Jerusalén, Catequesis bautismales, II, 5

el alma poseerá el objeto de su esperanza como precio de su virtud

Gregorio Nacianceno Gregorio Nacianceno, Discursos, II, 17

Esta es la verdadera visión de Dios: no encontrar nunca hartura en el deseo de verlo.

Gregorio de Nisa Vida de Moisés, II, 239

[Las] promesas [de Dios] curan las heridas de nuestros pecados

Ambrosio de Milán Ambrosio de Milán, La muerte es un bien, 20

[De la esperanza y de la perseverancia] nace la impasibilidad

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, prólogo

Que nadie tema a la muerte, porque la muerte del Salvador nos ha hecho libres.

Juan Crisóstomo Homilía pascual

[Un asceta,] viéndose vencido por la tristeza, como un médico experimentado, se dio esperanzas y dijo: 'Confío en las misericordias de Dios y sé que tendrá piedad de mí'

Padres del desierto Apotegmas, N 585

[La esperanza] cierra la entrada del corazón a todos los vicios

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XI, 6

La lamentación por los pecados comporta una tristeza muy suave y una amargura parecida a la miel, porque está sazonada con una esperanza buena y excelente. Por eso nutre el cuerpo y hace brillar de alegría el fondo del alma

Nilo de Ancira Nilo, Cartas, I, 220, en PG 79, 164

[Por la oración de acción de gracias, el hombre] conserva en una memoria incesante el recuerdo de la bondad de Dios

Marcos el Monje Cf. Marcos el Monje, A Nicolás, 2

[La esperanza es] una emigración amorosa del espíritu hacia lo que se espera

Diádoco de Fótice Diádoco de Fótice, Cien Capítulos gnósticos, prólogo

Poned vuestra confianza en Él y ‘no os preocupéis del mañana’ (Mt 6, 34), pues a Él le corresponde cuidar de nosotros. Y si echamos sobre Él nuestras preocupaciones (cf. 1 Pe 5, 7), Él se ocupará de nosotros, según su deseo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 123 (cf. 819)

[La esperanza es] el antídoto de la desesperación

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 32; XXVI, 72. Cf. Gregorio Magno, El pastor, XXIX

Nuestro Señor Jesucristo, mostrando el amor que nos tiene, sufrió por toda la humanidad y dio la esperanza de la resurrección a todos por igual, aunque cada uno, por sus obras, atraiga sobre él la gloria o el castigo

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 61; 71

Las causas de las virtudes son los mandamientos

Talasio el Libio Talasio, Centurias, III, 81

Cualesquiera que sean los caminos por los que marchan los hombres en el mundo, no encuentran la paz hasta que no se acercan a la esperanza de Dios. El corazón no está en paz, lejos de las penas y de los obstáculos, hasta que no alcanza la esperanza. Pero, cuando la encuentra, esta lo apacigua y le colma de alegría

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 58

De los mandamientos nacen las virtudes... Mediante el cumplimiento de los mandamientos se ponen en práctica las virtudes

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Catequesis, XXIV, 54-57

Espera en [Dios] y, de un modo u otro, Él actuará... En su amor al hombre, a través de la esperanza, abrirá otro camino que tú desconoces para salvar a tu alma cautiva. Limítate a no dejar al margen a Aquel que puede curarte

Pedro Damasceno Pedro Damasceno, Libro, I

Todo irá bien, y todo irá bien, y toda clase de cosas irán bien.

Juliana de Norwich Revelaciones del amor divino, cap. 27

Todo el camino hacia el cielo es cielo, porque él dijo «yo soy el camino».

Catalina de Siena Atribuida

La belleza salvará al mundo.

Fiódor Dostoyevski El idiota, parte III

Si esperamos lo que no vemos lo aguardamos con perseverancia

Pablo Apóstol Rom 8, 25

[La esperanza es] la espera de los bienes

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría, El Pedagogo, I, X, 91, 2

Quien no espera la salvación, acumula males sin cuento, mientras que quien ha concebido la esperanza de curarse se trata a sí mismo en consecuencia

Cirilo de Jerusalén Cirilo de Jerusalén, Catequesis bautismales, II, 5

La esperanza es un remedio de las enfermedades

Gregorio Nacianceno Gregorio Nacianceno, Discursos, XVII, 2

Cuando tropecemos con el demonio de la acedia..., pronunciemos con David, sembrando en nosotros buenas esperanzas, este encantamiento: ‘¿Por qué estás triste, alma mía, por qué me perturbas? Espera en Dios, pues yo lo alabaré, a El, salvación de mi rostro y Dios mío’ (Sal 41, 6)

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 27. Evagrio aconseja el mismo tratamiento antirrético y propone el mismo pasaje de la Escritura en el Antirrético, VI, 20

[La esperanza consiste en] esperar lo que no se realiza inmediatamente, en esperar confiadamente sin desanimarse nunca

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario al salmo 146, 2

[Tenemos que rechazar toda tristeza,] excepto la que suscita una penitencia saludable, la búsqueda de la perfección o el deseo de los bienes futuros

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, V, 12

Si no crees, tampoco esperas

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 231 (cf. 43)

Es una desesperación que se deriva de una multitud de pecados, de una conciencia sobrecargada y de una pena insoportable, cuando el alma está cubierta por multitud de heridas, y se hunde bajo este peso en el abismo de la desesperación... [Esta desesperación] podrá curarse por medio de... una esperanza fiel

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 32; XXVI, 72. Cf. Gregorio Magno, El pastor, XXIX

Si crees que Dios te guarda en su providencia, ¿por qué te inquietas y te preocupas de las cosas que pasan y de las necesidades de la carne?... Pon en el Señor tu cuidado, y Él te alimentará. Ya no te asustará ninguna amenaza

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 5; 58. Cf. Juan Crisóstomo, Homilías sobre las estatuas, X V111, 4

Por la práctica de las virtudes se efectúa la plenitud de los mandamientos

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Catequesis, XXIV, 58-59

Cuando los enemigos lo humillan ante Dios, él [el hombre] se levanta por medio de la esperanza, para no caer jamás cediendo a la turbación y no desesperar nunca bajo el miedo

Pedro Damasceno Pedro Damasceno, Libro, I

No dijo: «no serás atribulada, no serás fatigada, no serás afligida», sino que dijo: «no serás vencida».

Juliana de Norwich Revelaciones del amor divino, cap. 68

Cristo Jesús, nuestra esperanza

Pablo Apóstol 1 Tim 1, 1

[La perseverancia es la capacidad de] permanecer firme en medio de los males

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario al salmo 117, 3

Por tanto, si alguno quiere tender a la perfección, tras partir del primer grado, que es el del miedo, y propiamente es servil..., se elevará por un progreso continuo hasta las vías superiores de la esperanza y luego al tercer grado, que es el del amor... Esforcémonos, pues, con todo ardor, para progresar del miedo a la esperanza, y de la esperanza a la caridad de Dios y al amor de las virtudes

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XI, 6-7. Cf. Basilio de Cesarea, Grandes reglas, prólogo

Si te sobreviene un debilitamiento u otra enfermedad, dirige tu mente a tu Maestro, y serás aliviado

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 32

Un monje lleno de esperanza da muerte a la acedia, a la que rechaza armado con esta espada

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 34 (cf. Evagrio Póntico, Tratado práctico, 27; Apotegmas, N 196)

Acércate, espera en Mí, y descansarás de todo trabajo y de todo temor

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 5; 58. Cf. Juan Crisóstomo, Homilías sobre las estatuas, X V111, 4

El que carece de esperanza carece de fe

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, V, 141-142

Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente para esta vida, somos los más desgraciados de los hombres

Pablo Apóstol 1 Cor 15, 19

Si habéis sido confundidos, es que no habéis esperado como debíais, que habéis dejado de esperar, que no habéis aguardado el final, que habéis sido débiles. De ahora en adelante obrad de otra manera

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario al salmo 117, 2

Mientras estés entre los hombres, te aguardan tribulaciones, peligros y acometida de los vientos espirituales. Pero, cuando llegues a lo que te está preparado, entonces no tendrás miedo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 8 (cf. 196)

El debilitamiento de la esperanza es la desaparición del amor

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 29; 33

Cuando su corazón teme y tiembla sin serenidad ninguna, que [el hombre] comprenda entonces y que sepa que este temor de su corazón significa y revela que él necesita absolutamente que otro le ayude... Se dice que lo único que salva es la ayuda de Dios

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 21 (cf. 5). Cf. Juan de Gaza, Cartas, 131

Si uno descuida los mandamientos, pierde la esperanza en Dios

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Capítulos teológicos, gnósticos y prácticos. III, 51

[La fe es] una firme certeza de los bienes que se esperan

Pablo Apóstol Heb 11, 1

Que, después de la misericordia de Dios, nadie ponga su esperanza más que en su propia santidad de vida

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario al salmo 4, 7; Comentario a san Mateo, V, 4

Lo que da fuerza al amor, es la esperanza

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 29; 33

[Después de adquirir la esperanza se puede poseer] íntegramente en ella el amor a Dios. Pues es imposible que ningún hombre adquiera el amor perfecto para con Dios si no es por medio de una fe sincera y de una esperanza firme e inquebrantable

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, I, 12, 16-18 (cf. V, 143-145)

Los sufrimientos del tiempo presente no pueden compararse con la gloria venidera que se revelará en nosotros

Pablo Apóstol Rom 8, 18

La esperanza aligera todas las penas de aquí abajo

Juan Crisóstomo Juan Crisostomo, Comentario a san Juan, LXVII, 1 (cf. Homilías sobre el Génesis, XVII, 8); Homilías sobre las aflicciones, 1; Homilías sobre las estatuas, II, 3; Comentario al salmo 110, 1

La esperanza es un tesoro hecho de tesoros que todavía no aparecen

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 30. Cf. Gregorio Magno, Morales sobre Job, XX, 3

Que vuestra conducta esté exenta de filargiria, contentándoos con lo que tenéis ahora; pues Dios mismo dijo: ‘No te dejaré ni te abandonaré’

Pablo Apóstol Heb 13, 5

Somos sostenidos en nuestras aflicciones por unas esperanzas eternas, firmes, inquebrantables

Juan Crisóstomo Juan Crisostomo, Comentario a san Juan, LXVII, 1 (cf. Homilías sobre el Génesis, XVII, 8); Homilías sobre las aflicciones, 1; Homilías sobre las estatuas, II, 3; Comentario al salmo 110, 1

La esperanza es un tesoro que ya poseemos, antes que el otro tesoro

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 30. Cf. Gregorio Magno, Morales sobre Job, XX, 3

Dios mismo ha dicho: Yo no te dejaré ni te abandonaré

Pablo Apóstol Heb 13, 5

El cristiano tiene la ventaja de que, sostenido por la esperanza de los bienes futuros, se pone por encima de todos los males de esta vida

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario a san Juan, LXVII, 1 (cf. Homilías sobre el Génesis, XVII, 8); Homilías sobre las aflicciones, 1; Homilías sobre las estatuas, II, 3; Comentario al salmo 110, 1

[Un hombre] lleno de esperanza da muerte a la acedia, a la que rechaza armado con esta espada

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 34

Podemos, pues, afirmar con seguridad: el Señor es mi ayuda, nada temeré

Pablo Apóstol Heb 13, 5-6

Ella [la esperanza] es una cadena sólida, colgada y clavada en los cielos, que sostiene nuestras almas durante la travesía, alza poco a poco hasta esa altura a los que se agarran a ella con fuerza y nos saca del torbellino de las miserias terrenas

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Exhortaciones a Teodoro, I, 2

[La esperanza de los bienes futuros] aniquila por completo [la acedia]

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XIII, 16. Cf. Apotegmas, XXI, 7

Encomendémonos en todo [a nuestro Maestro] y no nos dejemos torturar por las preocupaciones de esta vida

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Catequesis bautismales, VIII, 19

Si damos prioridad a los bienes espirituales, no nos apurarán los bienes materiales, pues Dios nos los concederá

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Catequesis bautismales, VIII, 19

Tendamos con todo nuestro espíritu al deseo de los bienes espirituales y consideremos todo lo demás secundario respecto al gozo de los bienes futuros, a fin de recibir en abundancia los bienes presentes, los de la promesa

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Catequesis bautismales, VIII, 24

[Para disipar la tristeza,] juntad a los razonamientos una oración asidua. Mediante el empleo frecuente de este doble remedio David... calmaba sus dolores y consolaba sus penas. Tan pronto oraba y decía: ‘Las aflicciones se han multiplicado en el fondo de mi corazón; líbrame de los males que me agobian’, como se dirigía a sí mismo este piadoso y religioso discurso: ‘¿Por qué estás triste, alma mía, por qué me perturbas? Espera en el Señor, yo volveré a alabarlo’

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Consolaciones a Estagiro, III, 14. Cf. Evagrio Póntico, Antirrético, Tristeza