Quotes on libertad — 45 quotes

On libertad

Todo me está permitido, pero no todo me conviene

Pablo Apóstol 1 Cor 6, 12

En tal hipótesis... la comunión con Dios no tendría valor, y no habría nada deseable en el bien, que ellos adquirirían sin movimiento ni preocupación ni diligencia por su parte, sino que habría surgido automáticamente y sin esfuerzo

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, IV, 37, 6

La responsabilidad de los males recae sobre nuestra imprudencia, que escogió lo peor en lugar de lo mejor

Antonio el Grande Antonio el Grande, Cartas, 5 bis

Como [Dios] sabía que la voluntad del hombre podía inclinarse en los dos sentidos, tomó la delantera y le impuso una ley; fortificó la gracia que le había dado

Atanasio de Alejandría Atanasio de Alejandría, Sobre la encarnación del Verbo, III

Si no le atribuyes una naturaleza dotada de libertad, vuelves al hombre absolutamente indigno de alabanza. En efecto, lo que es por naturaleza bueno y excelente no merece ser alabado... Pues no es digno de alabanza... el bien que no procede de una opción libre

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías (colección II), XXVII, 21

[Dios] ha honrado al hombre confiriéndole la libertad

Gregorio Nacianceno Gregorio Nacianceno, Discursos, XLV, en PG 36, 632C

Si la vida humana estuviera dirigida por alguna necesidad, la imagen en este punto sería falsa, pues estaría alterada por una diferencia respecto a su modelo. ¿Cómo se podría llamar ‘imagen de la naturaleza soberana’ a algo que estuviera esclavizada bajo el yugo de las necesidades? Lo que ha sido creado por completo a imagen de la divinidad debía poseer en su naturaleza una voluntad libre e independiente

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso catequético, 5

Dios, que es bueno por esencia, no descuida nada para llevarnos al bien y, como conoce los sentimientos más íntimos, los pensamientos más secretos que se agitan en el fondo de nuestros corazones, nos exhorta y nos aconseja. No emplea la coacción, sino que utiliza remedios apropiados a los males de cada uno y luego lo deja todo a la decisión de nuestro libre albedrío

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, XIX, 1

Ama, y haz lo que quieras.

Agustín de Hipona Homilías sobre la primera carta de Juan, 7, 8

[El hombre] era capaz de ceder a la acechanza de Satán o de no ceder, y tenía la facultad para ello

Marcos el Monje Marcos el Monje, Sobre el bautismo, 22. Cf. Ireneo de Lyon, Contra las herejías, IV, 37

El médico de las almas no presiona a aquellos que no quieren aprovechar sus cuidados

Teodoreto de Ciro Teodoreto de Ciro, Terapèutica de las enfermedades helénicas, V, 4

La libertad es la voluntad de un alma racional dispuesta a moverse hacia su objeto

Diádoco de Fótice Diádoco de Fótice, Cien Capítulos gnósticos, 5

[La impasibilidad permite al hombre estar] totalmente emancipado y liberado

Doroteo de Gaza Doroteo de Gaza, Instrucciones espirituales, I, 20

Si la esencia de la virtud en cada hombre es indiscutiblemente nuestro Señor Jesucristo mismo -como está escrito: ‘Ha sido hecho para nosotros sabiduría y justicia, santificación y redención’ (1 Cor 1, 30), y evidentemente estas cosas se dijeron de Él de forma absoluta, por cuanto Él es la Sabiduría, la Justicia y la Santidad mismas-, todo hombre que participa de la virtud según una conducta estable, participa sin duda de Dios, Esencia de las virtudes, por cuanto ha cultivado con voluntad sincera la simiente natural del bien, y ha vuelto el fin idéntico al principio y el comienzo idéntico al fin, o más bien ha mostrado la identidad real tanto del comienzo como del fin, en perfecto acuerdo con Dios. Pues el comienzo y el fin de cualquier cosa es la intención de Dios acerca de ella: es el comienzo porque añade al ser el bien natural, por participación; es el fin porque, según esta participación, por una decisión del libre albedrío, termina el loable camino que conduce a él, camino gracias al cual se convierte en dios al recibir de Dios ser dios, porque al bien natural según la imagen él ha añadido por libre voluntad la semejanza constituida por las virtudes, que opera, según el deseo de la naturaleza, el regreso a su principio y la intimidad con Él

Máximo el Confesor Máximo el Confesor Ámhioun n íustn 7 Pn Pf.QI 108 1 r*-1 08/1 A

de abandonar el bien e ir al mal, separándose de Dios mediante una opción deliberada

Talasio el Libio Talasio, Centurias sobre la caridad, la templanza y la conducta del espíritu, II, 2

El fin de esta libertad aparente es una dura esclavitud

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 42

Allí donde hay necesidad no puede haber virtud

Juan Damasceno Juan Damasceno, Exposición exacta de la fe ortodoxa, II, 12

[El impasible es] aquel que ha recibido de Dios el disfrute de la libertad del Espíritu

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, IV, 230-232 (cf. 200-203)

Quien ha librado a sus miembros de la esclavitud de las pasiones y los ha puesto al servicio de la justicia, ha entrado en la santificación del Espíritu Santo

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, III, 75

La angustia es el vértigo de la libertad.

Søren Kierkegaard El concepto de la angustia, 1844

[Al poseer] el bien automáticamente y no por libre elección..., ni siquiera comprenderían la excelencia del bien y no podrían gozar de él

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, IV, 37, 6

Todo lo que estaba fuera de nuestra naturaleza provenía, pues, de nuestro libre albedrío

Antonio el Grande Antonio el Grande, Cartas, 5 bis

[El alma] no sabe que no ha sido creada simplemente para moverse, sino para moverse hacia el término debido

Atanasio de Alejandría Atanasio de Alejandría, Contra los paganos, 4

El hombre posee por naturaleza la actividad voluntaria, y esta es la que Dios exige. La Escritura prescribe, pues, que en primer lugar el hombre reflexione; que, tras reflexionar, ame; y, por último, que actúe voluntariamente. En cuanto a la moción que se ejerce sobre la inteligencia, al apoyo en la labor, a la realización de la obra, la gracia de Dios los concede a aquel que quiere y que cree. La voluntad del hombre es, por tanto, un auxiliar ligado a su propia sustancia. Sin esta voluntad, Dios mismo no hace nada, aunque pudiera, por respeto al libre albedrío del hombre. La eficacia de la operación de Dios depende, pues, de la voluntad del hombre

Macario de Egipto

En virtud de su libertad el hombre es deiforme, pues la independencia y la autonomía son lo propio de la naturaleza divina

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso sobre la muerte, en PG 46, 524A

El divino médico no nos cura a pesar nuestro

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Catequesis bautismales, V, 24

No hay más que una libertad verdadera: la de los bienaventurados y los que se adhieren a la ley divina

Agustín de Hipona Agustín de Hipona, Sobre el libre albedrío, I, 15

(La voluntad) es voluntad del alma espiritual

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Opúsculos teológicos y polémicos, 1, en PG 91, 21D. Cf. Disputa con Pirro, en PG 91, 293B y 301AB

Es necesario saber que en Dios podemos hablar de intención, mas no propiamente de elección. Dios no delibera; la deliberación se debe a la ignorancia, pero no se delibera cuando se sabe

Juan Damasceno Juan Damasceno, Exposición exacta de la fe ortodoxa, II, 22

Por la libertad el hombre es igual a Dios (ίσόθεος)

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso sobre la muerte, en PG 46, 524A

Depende de nosotros hacer que nuestros miembros sirvan al pecado o a la justicia

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre las estatuas, IV, 5; Consolaciones a Estagiro, III, 13-14; Comentario a san Juan, LXXVIII, 1

Cuando, al principio, el diablo seductor... engañó al hombre mediante la seducción del placer, separó nuestra voluntad de Dios y de los demás. Al destruir la rectitud de nuestra voluntad, dividió la naturaleza y la desgarró en multitud de opiniones y de imaginaciones; en el transcurso del tiempo constituyó en ley la búsqueda y el descubrimiento de toda clase de mal, con la ayuda de nuestras potencias; y para que el mal permanezca en todos los hombres, lo basa en ellos sobre esta oposición irreconciliable de la voluntad que le había permitido persuadir insidiosamente al hombre para que se apartara una vez del movimiento de su naturaleza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 880A; 893B;

[Adán tenía la posibilidad] de permanecer en el bien y progresar en él, sostenido por la gracia divina

Juan Damasceno Juan Damasceno, Exposición exacta de la fe ortodoxa, II, 22

La libertad de elección (προαίεσις), facultad exenta de esclavitud y libre, está fundada en la independencia de nuestra inteligencia

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso catequético, XXX

Pues el verdadero rey es aquel que manda... sobre todas las pasiones, el que somete todo a las leyes de Dios, el que conserva libre su espíritu y no deja que la tiranía de las sensualidades dominen en su alma

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comparación del solitario y el rey, 1-2

[El impasible con su espíritu] ha amarrado su alma a la inmóvil libertad divina

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 888A; Cuestiones a Talasio, en PG 90, 260C

[Adán tenía la posibilidad] de abandonar el bien e ir al mal, separándose de Dios por una opción deliberada

Juan Damasceno Juan Damasceno, Exposición exacta de la fe ortodoxa, II, 22

Lo que ha sido creado en todo a imagen de la divinidad debía poseer en su naturaleza una voluntad libre e independiente, para que la participación en las ventajas divinas fuera la recompensa de su virtud

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso catequético, 5

Las pasiones que subyugan el espíritu y lo atan a los objetos materiales lo separan de Dios ocupándolo por completo con esos objetos. Pero si el amor de Dios toma la delantera rompe todos esos lazos

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 3 (cf. 58)

Era preciso que el hombre fuera primero probado. Sin haber sido probado ni tentado, el hombre no es en absoluto digno. Llevado por la tentación a la perfección en la observancia del mandamiento, hubiera conocido la incorruptibilidad como pago de su virtud

Juan Damasceno Juan Damasceno, Exposición exacta de la fe ortodoxa, II, 30

La libertad es identidad y conformidad con la naturaleza

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Diálogo sobre el alma y la resurrección, 85, en PG 46, 101D

La libertad consiste en asemejarse a quien no tiene dueño, al soberano; Dios nos había dado tal semejanza al principio. Ahora bien, por una parte, como la libertad es la identidad con la propia naturaleza y la conformidad con ella, resulta que todo lo que es libre se une con su semejante. Por otra parte, como la virtud no tiene dueño, también se deriva de ahí que en ella reside la libertad, pues la libertad carece de dueño. Pues bien, como la naturaleza divina es la fuente de toda virtud, en Dios se unen aquellos que se han purificado del mal, para que Dios sea todo en todos

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Diálogo sobre el alma y la resurrección, 85

No existe mal sin una elección

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, XII, 2; Discurso catequético, 5 y 7; Homilías sobre el Eclesiástico, VIII, 3. Cf. Basilio de Cesarea, Homilía: Dios no es el creador del mal

El libre albedrío es lo que dota de consistencia [al mal]

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, XII, 2; Discurso catequético, 5 y 7; Homilías sobre el Eclesiástico, VIII, 3. Cf. Basilio de Cesarea, Homilía: Dios no es el creador del mal

Si la criatura actúa según la naturaleza, el cambio se produce [en ella] sin cesar en el sentido de lo mejor; pero si se aparta del camino recto, es arrastrada hacia el estado opuesto por un movimiento ininterrumpido

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso catequético, VIII