Cuando la parte irascible está agitada, la misericordia la calma
No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. Los bienes que retenemos no son nuestros, sino suyos.
Debemos dar limosna... teniendo compasión unos de otros como de nuestros propios miembros
[La humildad es] un reconocimiento de la gracia y la misericordia divina
Aquel que, al dar limosna, quiera imitar a Dios, que no haga diferencias entre hombre bueno y malo, honrado o deshonesto, desde el momento en que pasan necesidad. Da igualmente a todos, a cada uno según sus necesidades
Deja que te persigan, pero no persigas. Deja que te crucifiquen, pero no crucifiques.
Aléjate de [tu enfermedad] usando medicinas eficaces -las medicinas del amor y de la compasión- si te preocupas de cuidar de la salud de tu alma
El Señor me dio de esta manera a mí, hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia; porque, como estaba en pecados, me parecía extremadamente amargo ver a los leprosos. Y el Señor mismo me condujo entre ellos, y practiqué la misericordia con ellos. Y al apartarme de ellos, lo que me parecía amargo se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo.
Donde no hay amor, ponga amor, y sacará amor.
[Una de las finalidades de la limosna es] enseñarnos a compadecernos de los males del prójimo
Esta virtud imita especialmente a Dios; es característica de Dios, que ha dicho: ‘Sed misericordiosos como vuestro Padre celestial es misericordioso’
Si la potencia irascible está constantemente perturbada..., el remedio es la bondad, beneficencia, la caridad y la misericordia
Es compasivo quien en su espíritu no hace distinción entre unos y otros, sino que tiene piedad de todos
No hay como la limosna y la misericordia para hacernos semejantes a Dios
Allí donde hay compasión y caridad, la ira y el rencor no pueden prevalecer
Porque le corresponde ser misericordiosa y hacer el bien al prójimo, ser paciente con él y soportar todo lo que nos hace sufrir... Con estos medios la caridad domeña a la ira en quien la ha adquirido
La compasión, cuando se encuentra en tu corazón, es en ti el icono de la santa beldad a cuya semejanza has sido creado
El hombre compasivo es el médico de su alma. Como bajo un viento violento expulsa de su interior las tinieblas de las pasiones