Soportaos unos a otros en el amor, haciendo lo posible para conservar el vínculo de la paz
Donde hay división y cólera, Dios no habita.
Sin duda, el enemigo combate [a los cristianos], pero ellos permanecen junto a la divinidad, se han revestido de la fuerza y el sosiego de lo alto, y no se preocupan de la guerra
La salmodia serena las almas, procura la paz, calma el tumulto y el oleaje de los pensamientos; suaviza lo que está irritado en el alma y apacigua lo que está desordenado
[La impasibilidad es] el estado tranquilo del alma racional
El hombre paciente es como un puerto en el que se disfruta de una calma profunda: el daño que le causéis no podrá conmover esta roca; vuestros ultrajes no podrán quebrantar esta torre
(Adán) no tenía que temer ninguna enfermedad interior: en su carne, una perfecta salud; en su alma, una perfecta serenidad
La humildad... es pacífica con todos los hombres
La señal de haber alcanzado la oración perfecta, es que ya nada nos perturbe, ni aun cuando el mundo entero nos atacara
Si buscamos cuidadosamente la causa de la inquietud [que sentimos como consecuencia de una ofensa], siempre es el hecho de no acusarnos a nosotros mismos. De ahí viene que sintamos ese abatimiento y que no hallemos nunca reposo. No hay que extrañarse de que todos los santos digan que no existe más camino que éste. Si no vamos por esta vía, no dejaremos nunca de hacer sufrir y de sufrir nosotros mismos, haciendo inútiles todos nuestros esfuerzos. En cambio, qué alegría, qué descanso disfruta, por doquiera que va, el que se acusa a sí mismo, como dice Abba Poemen. Si le sobreviene un daño, un ultraje o una pena cualquiera, se juzga a priori digno de ella y no se perturba. ¿Acaso hay un estado más exento de preocupaciones?
Quien ha vencido esta pasión [la filargiria] ha cortado la raíz de todas las inquietudes y las perturbaciones del espíritu
La impasibilidad es un estado de paz en el cual el alma ya no se entrega al mal sino con dificultad
Nada como la pobreza voluntaria para serenar el espíritu
[La impasibilidad es] el estado apacible del espíritu
Donde hay caridad y sabiduría, no hay temor ni ignorancia.
Todo irá bien, y todo irá bien, y toda clase de cosas irán bien.
Nada te turbe, nada te espante: todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta: solo Dios basta.
Igual que el enfermo recupera la salud, así el alma recupera su reposo
Nada proporciona más habitualmente la paz como el poseer la virtud, que destierra de nuestro corazón las pasiones junto con las perturbaciones que ellas fomentan, y hace que el hombre deje de estar en guerra consigo mismo
Por la impasibilidad, yo no oigo más que el cielo del espíritu establecido en mi corazón
[La impasibilidad es] un estado de paz
En el humilde no hay nunca precipitación, ni apresuramiento, ni confusión, ni ningún pensamiento ardiente y vano; por el contrario, él permanece en todo momento en calma. Si el fuego del cielo cae a la tierra, el humilde no teme. No todos los hombres tranquilos son humildes, pero todos los hombres humildes están tranquilos... El humilde siempre está en calma, pues no hay nada que agite o perturbe su reflexión
[La impasibilidad] somete y apacigua lo que estaba dividido
[El impasible] en el fondo de su alma mantiene las pasiones en completa calma
La paz es la perfecta salud de la conciencia
[El impasible] conserva la paz frente a las representaciones impuras