Llegará un tiempo en que los hombres enloquecerán, y cuando vean a alguien que no está loco lo atacarán diciendo: «Estás loco, no eres como nosotros».
Quien escucha los Salmos los recibe como si fueran palabras suyas; los canta como si hubieran sido escritos sobre él, como quien se mira en un espejo.
No busco entender para creer, sino que creo para entender.
La humildad es la virtud por la que el hombre, conociéndose de veras a sí mismo, se abaja ante sus propios ojos.
Donde hay caridad y sabiduría, no hay temor ni ignorancia.
El asombro es un deseo de saber.
La vida solo puede comprenderse mirando hacia atrás, pero ha de vivirse mirando hacia delante.