Dios prueba su amor por nosotros en que, cuando éramos todavía pecadores, Cristo murió por nosotros
[La caridad es uno de los] lazos indisolubles de la salud y de la salvación
[El hombre] conoce la economía de la salvación realizada por el Creador y todo lo que Este ha hecho por las criaturas
Para salvarse hay que guardar el duelo con una compunción sin límites
El principio de nuestra salvación y de nuestra sabiduría es, según la Escritura, ‘el temor del Señor’
Nuestro Señor Jesucristo, mostrando el amor que nos tiene, sufrió por toda la humanidad y dio la esperanza de la resurrección a todos por igual, aunque cada uno, por sus obras, atraiga sobre él la gloria o el castigo
No basta por sí solo para nuestra salvación
[Dios quiere] que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad
Uno de los profetas expresó bien su grandeza, cuando dijo: ‘Las riquezas de la salvación son la sabiduría y la ciencia; pero el temor de Dios es su tesoro’ (Is 33, 6). No podía recalcar con más evidencia su dignidad ni su valor, sino diciendo que las riquezas de nuestra salvación, que consisten en la verdadera sabiduría y la ciencia de Dios, no se conservan más que mediante él
Suprime las lágrimas, y habrás suprimido al mismo tiempo la purificación; y sin purificación nadie se salva