La tristeza según Dios produce un arrepentimiento saludable, que no lamentamos; en cambio, la tristeza del mundo produce la muerte
En cuanto al bien precioso de la tristeza, hay que proveerse de él en el momento propicio del arrepentimiento de los pecados... pues solo es útil para semejante servicio
Oh, fiel, destierra la tristeza presente para revestir esa otra tristeza que el apóstol denomina tristeza según Dios, tristeza capaz de obrar nuestra salud duradera, en otras palabras, el arrepentimiento de los pecados que has cometido
Antes del duelo y las lágrimas, no hay en nosotros arrepentimiento
Vuestra tristeza os ha llevado al arrepentimiento... La tristeza según Dios produce, en efecto, un arrepentimiento saludable
El pecador... debe recurrir a la tristeza para desprender su alma y volverla a llevar a un estado mejor