Todos nosotros, que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte
[El bautismo es] el único remedio (φάρµακον) que cura propiamente
El cuerpo es crismado con este crisma visible, pero el alma es santificada
¿Por qué pides remedios que no te ayudarán en nada?... Cúrate a ti mismo antes de que la necesidad te apremie; ten piedad de ti; tú eres el único médico de tu debilidad, procúrate el remedio que te salvará verdaderamente
[Aquellos que armonizan su vida con la purificación del bautismo] se encaminan a lo que constituye su ser profundo
Quien bautiza no es el sacerdote, sino Dios
El santo bautismo es perfecto
Si el único sentido del bautismo fuera perdonar los pecados, ¿por qué bautizaríamos a los recién nacidos, que todavía no han probado el pecado?
Igual que antes el error reinaba sobre el alma, así, tras el bautismo, reina sobre ella la verdad
El principio de todo perfeccionamiento y de toda santificación
Hubo amigos de Dios que, tras el santo bautismo, no solo renunciaron a los actos de pasión, sino que quisieron vencer a las pasiones mismas y volverse impasibles..., con la intención de purificarse de ‘toda mancha de la carne y del espíritu’, como dice el apóstol (2 Cor 7, 1), y sabiendo que el alma se purifica mediante la observancia de los mandamientos, y que el espíritu, purificado también por decirlo así, recupera la vista y regresa a su estado natural
Esta fuente de lágrimas que brota después del bautismo es más grande que el propio bautismo... El bautismo, en efecto, nos purifica de las faltas que lo han precedido, mientras que las lágrimas borran todas las faltas que cometemos después. Como todos recibimos el bautismo en la infancia, luego lo manchamos, pero por medio de las lágrimas lo renovamos en su pureza primera
El nuevo nacimiento se convierte en el sello, la salvaguardia y la luz de otra vida
Regenerados por el santo bautismo, hemos sido liberados y somos dueños de nosotros mismos. Y, a menos que obedezcamos voluntariamente al enemigo, él no puede tener en absoluto influencia sobre nosotros
Son muchos los que en todos los tiempos han buscado un remedio para el género humano, pero solo la muerte de Cristo nos ha devuelto la vida verdadera y la salud. Por eso, si queremos renacer con este nuevo nacimiento, vivir con esta vida bienaventurada y disponernos a recobrar la salud, no tenemos más que tomar este remedio que Cristo ofrece
El que no recibe el santo crisma no está totalmente bautizado
Hemos sido sepultados con Él por el bautismo en su muerte, para que, como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros caminemos en novedad de vida. En efecto, si nos hemos hecho una misma planta con Él por la conformidad con su muerte, lo estaremos también por la conformidad con su resurrección
Este don sagrado es la salvaguardia espiritual del cuerpo y la salud del alma
La transformación de nuestra vida que la regeneración produce, no puede ser una transformación si no cambia nada en nuestra vida
La gracia de Dios ha remodelado las almas, les ha dado la vuelta y las ha vuelto distintas de lo que eran
Somos regenerados por medio del agua... y luego somos purificados en el alma y en el cuerpo, al menos aquellos que van a Dios con plena voluntad
No basta por sí solo para nuestra salvación
Soy liberado de mis crímenes al momento y recupero instantáneamente la salud
Lo antiguo ha pasado, y todo se ha vuelto nuevo
[Si la vida que sigue a la iniciación no es diferente de la que la precedía], el agua [del bautismo] no es más que agua
La vida nueva [del bautismo] no conoce la vejez, no está sujeta a la enfermedad, no es presa del desaliento, no se marchita con el tiempo, no cede ante nada y nada triunfa sobre ella
Sin lágrimas nunca, nunca jamás se ha oído decir que un alma se haya purificado de la inmundicia del pecado cuando ha caído después del bautismo
[La vida nueva que el bautismo confiere es] una vida conforme a nuestra naturaleza
Quienes hayan armonizado su vida con la purificación del bautismo, se encaminan hacia lo que constituye su ser profundo. Pues bien, a la pureza va estrechamente unida la impasibilidad
[Por el bautismo, la imagen de Dios es] impresa con más claridad que antaño
El bautismo nos devuelve a la luz y nos aleja de la maldad de las tinieblas
Él abre los ojos del alma ante la irradiación divina
[Por el bautismo, el hombre recupera] su verdadera vida
El día saludable del bautismo se convierte para los cristianos en un ‘día onomástico’, porque en él son creados y formados, y nuestra vida amorfa e indeterminada adquiere forma y consistencia
[Por el bautismo el hombre recibe] unos miembros y unos sentidos nuevos
Por el bautismo renunciamos a un estado para encontrar otro
La crismación es un principio de energía y de actividad
La crismación perfecciona al neófito, comunicándole las energías y una actividad relacionada con esta vida