Si nos fiamos solo de nuestra vigilancia o de nuestra atención, pronto seremos derribados y caeremos. Nos enredaremos cada vez más en sus redes: los malos pensamientos
Cuando [el alma] empiece a rezar a Dios y a velar gracias a la oración, entonces, gracias a la oración, se verá libre de las tinieblas. Es imposible liberarse de otro modo. Pues entonces el alma puede reconocer que dentro del corazón existe otra lucha, otra oposición escondida, otra guerra contra los pensamientos de los espíritus del mal
[Mediante la oración de Jesús unida a la vigilancia,] curamos... la casa de nuestro corazón
La oración establece en el espíritu la vigilancia
Si quieres... conocer fácilmente la vigilancia del corazón, que la oración de Jesús se pegue a tu aliento