Quien no posee humildad no ha cumplido ningún mandamiento. Pues sin humildad ninguna de las virtudes es agradable ante Aquel que las recibe: Cristo
El médico de nuestras almas es Cristo, que lo sabe todo y da a cada pasión el remedio apropiado, quiero decir, sus mandamientos: contra la cenodoxia, la humildad
Por la práctica de los mandamientos, el espíritu se despoja de las pasiones
El cumplimiento de los mandamientos es la humildad, en quien Dios descansa (cf. Is 66, 2); quien cumple la humildad cumple todos los mandamientos