Citas sobre ira + paciencia — 30 citas

Sobre ira + paciencia

Soportaos unos a otros en el amor, haciendo lo posible para conservar el vínculo de la paz

Pablo Apóstol Ef 4, 2

[La paciencia] no solo conserva lo que es bueno para nosotros; nos defiende de lo que nos es contrario

Cipriano de Cartago Cipriano de Cartago, Del beneficio de la paciencia, 14 (cf. 20)

La ira es un fuego, es una llama que agarra, muerde y abrasa. Apaguémosla con la mansedumbre y la paciencia

Juan Crisóstomo

No hagamos depender nuestro progreso en la paz interior de la voluntad de los otros, que no está en nuestras manos. Más bien tiene que depender de nosotros mismos. De modo que el no enfadarnos no tiene que venir de la perfección del prójimo, sino de nuestra propia virtud, y esta virtud no se adquiere mediante la paciencia de los demás sino mediante nuestra propia longanimidad

Juan Casiano Juan Casiano, Instituciones cenobíticas, VIII, 17

Que el tirano de la ira sea atado con las cadenas de la mansedumbre y golpeado por la paciencia

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIV, 1; 5; XXV, 12

Ciertos remedios inmovilizan las pasiones, les impiden ponerse en marcha e intensificarse... A la ira, la paciencia y la mansedumbre la inmovilizan, le impiden desplegar su fuerza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 7

Cuando la paciencia crece en nuestras almas, es signo de que hemos recibido secretamente la gracia del consuelo. El poder de la paciencia es más fuerte que las formas de alegría que afectan al corazón

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 73

La caridad es paciente

Pablo Apóstol 1 Cor 13, 4

La ira destruye la paciencia

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre la Epístola a los hebreos, XXII, 3; Juan Clí- maco, Escala, VIII, 36; Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 47; Juan Casiano, Conferencias, XII, 6; Instituciones cenobíticas, XII, 3, 2; Conferencias, V, 23

(La mansedumbre es) el sostén de la paciencia

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XII, 6

Consiste en permanecer constante en la adversidad, en soportar los males, en resistir la tentación hasta el final, en no ceder por sorpresa a la ira, en no dejar escapar una palabra bajo el impulso de la emoción, en no sospechar ni pensar nada que sea indigno de un hombre temeroso de Dios

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 47

Soportaos unos a otros en la caridad

Pablo Apóstol Ef 4, 2

El hombre verdaderamente paciente soporta sin flaquear el peso de la adversidad

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los apóstoles, VI, 4; Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

Parece evidente que el remedio más eficaz para el corazón humano es la paciencia, tal como dice Salomón: ‘El hombre manso es el médico del corazón’ (Prov 14, 30)

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XII, 6

[Cristo,] ante la ingratitud y la blasfemia, conservó la paciencia; ultrajado y condenado a muerte, se mantuvo paciente y no achacó el mal a nadie

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 21

El hombre paciente es como un puerto en el que se disfruta de una calma profunda: el daño que le causéis no podrá conmover esta roca; vuestros ultrajes no podrán quebrantar esta torre

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los apóstoles, VI, 4; Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

El que siempre está manso y tranquilo no se inflama de ira... Verdaderamente el sabio tiene razón cuando dice: ‘El hombre paciente vale más que el soldado valeroso; el que domina su ira, más que quien conquista una ciudad’ (Prov 16, 32)

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XII, 6

A quien posee el amor a Dios no le cuesta trabajo seguir al Señor su Dios, como dice el divino Jeremías, sino que soporta con generosidad críticas y agresiones sin desearle mal a nadie

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 21

[La paciencia] libra al alma de los espíritus malignos

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario a san Juan, LXXXIV, 1; cf. Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

Que los vicios cedan la victoria al pueblo de Israel, es decir, a las virtudes que les son contrarias..., la paciencia reivindica el lugar de la ira

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XII, 6; Instituciones cenobíticas, XII, 3, 2; Conferencias, V, 23

Porque le corresponde ser misericordiosa y hacer el bien al prójimo, ser paciente con él y soportar todo lo que nos hace sufrir... Con estos medios la caridad domeña a la ira en quien la ha adquirido

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Discurso ascético, 20; Cipriano de Cartago, Del beneficio de la paciencia, 15

(La paciencia es para el hombre) la fuente de todo bien

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario a san Juan, LXXXIV, 1; cf. Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

Nadie ignora que ‘paciencia’ viene de ‘padecer’ y ‘soportar’. Pero está claro que solo merece ser llamado paciente aquel que soporta sin protestar los malos tratos que se le infligen

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XVIII, 13

[La paciencia] proporciona una fuerza invencible

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Cartas a Olimpiada, VII, 4. Cf. Id., Homilías sobre los Hechos de los apóstoles, VI, 3; Cipriano de Cartago, Del beneficio de la paciencia, 17 (cf. 14)

[La paciencia] no viene de ninguna otra fuente [que la humildad]

Juan Casiano Juan Casiano, Instituciones cenobíticas, VII, 31 (cf. IV, 32, 9)

La paciencia podría ser un camino hacia la venganza

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

Parece evidente que el remedio más eficaz para el corazón humano es la paciencia

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XII, 6

[La paciencia podría] atizar la llama de la ira en las almas irritadas

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

[La paciencia sin caridad podría] llevar al rencor

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

La paciencia sin la generosidad es un defecto

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1