El que la sigue [a la prudencia] no se aparta nunca de las obras de la virtud y jamás se ve atravesado por la flecha funesta del vicio
[La segunda función de la prudencia es] dirigir las operaciones contra las potencias adversas, protegiendo las virtudes, haciendo frente a los vicios, regulando todo aquello que es neutro según las circunstancias
La ira [es un] instrumento útil para despertar nuestra alma de sus excesos de somnolencia
[Cristo llama a la virtud del discernimiento] el ojo y la lámpara del cuerpo
El discernimiento es una lámpara en las tinieblas..., una luz para aquellos cuya vista es débil
Que el espíritu entero se ordene en dirección a Dios, tensado por la agresividad como por una cuerda
Con sabiduría y ciencia, establezcamos a la razón por encima de las otras dos [partes del alma], la potencia irascible y la potencia de desear, para que las determine, las advierta, las reprenda y las mande como manda un rey a sus servidores
[Las potencias del alma] se convierten en instrumentos del vicio o de la virtud según las disposiciones de quien actúa
Sin ella [la prudencia] no es posible llevar a cabo el combate
[La virtud del discernimiento] discierne cada pensamiento y acto del hombre, examina y ve a la luz lo que debemos hacer
Si queremos definir en general el discernimiento, podemos decir que es una luz interior que nos hace conocer con certeza la voluntad de Dios en todo tiempo, en todo lugar y en toda acción
En la medida en que utilizamos mal las potencias de nuestra alma... se instalan los vicios en ella: en la parte racional, la ignorancia y la locura... Su buen uso, por el contrario, produce [en esta] conocimiento y prudencia
Cuando la usamos bien [la potencia racional], nos volvemos sabios y prudentes
[La prudencia,] obligando a las potencias del alma a obrar según su naturaleza, [puede] oponerse mejor a la irascibilidad de los demonios
De ella [la prudencia] está escrito que es el timón de nuestra vida
El que la posee [la prudencia-discreción] es un exterminador de la enfermedad y un restaurador de la salud
El que no es insensato, es prudente
Las potencias, que según su uso son buenas o malas, producen las virtudes y los vicios. A la prudencia le corresponde utilizarlas con vistas a uno de estos dos fines
[La prudencia-discreción es] la madre y guardiana... de todas las virtudes
[La prudencia constituye] un camino de vuelta para los extraviados
[La prudencia-discreción es], de algún modo, la fuente y la raíz de todas las virtudes