Eremita egipcio de los siglos III-IV, llamado 'padre de los monjes', cuya Vida escrita por san Atanasio difundió el ideal monástico en todo el Imperio. Sus Cartas y sus dichos en los Apotegmas de los Padres inauguran el discernimiento de los pensamientos y el combate contra los demonios y las pasiones que estructura toda la terapéutica ascética posterior.
El que ama a Dios, se ama a sí mismo
Quien se conoce a sí mismo, conoce a las otras criaturas... Quien sabe amarse a sí mismo, ama también a los demás
Quien sabe amarse a sí mismo, ama también a los otros
Así que amémonos profundamente unos a otros; en efecto, el que ama a su prójimo, ama a Dios; y el que ama a Dios, se ama a sí mismo