Monje del desierto egipcio del siglo IV, discípulo de los capadocios y de Macario, primer gran sistematizador de la vida espiritual. En el 'Práctico', el 'Tratado sobre la oración' y el 'Antirrhetikos' elaboró la doctrina de los ocho pensamientos (logismoi) y de la apatheia, base de toda la terapéutica ascética posterior, transmitida por Casiano y por la Filocalía.
Condenado en 553 por su origenismo, se le venera sin título de santo en la tradición bizantina, aunque las Iglesias siríaca y armenia lo tuvieron por padre espiritual.
El car[ácter] propio de la oración es una gravedad respetuosa acompañada de compunción y de dolor del alma en la confesión de sus faltas, hecha [con] secretos gemidos
El espíritu está por naturaleza hecho para Dios
La oración hace que el espíritu ejerza la actividad que le es propia
La oración es la actividad que corresponde a la dignidad del espíritu, es decir, el [uso] mejor y más adecuado de éste
La oración cura la parte apasionada del alma
[La oración es] conversación con Dios
Mediante la oración el médico de las almas purifica el espíritu
Lo mismo que el alma, actuando por medio del cuerpo, [percibe] los miembros que están enfermos, así también el espíritu..., [al rezar] aprende a conocer sus potencias y, a través de aquellas que le ponen trabas, descubre el mandamiento capaz de curarla
Obliga a tu alma, desde el comienzo de la oración, al llanto y a la compunción, para que toda la oración sea fructífera
Usa las lágrimas para conseguir todo lo que pides, pues tu Señor se complace mucho al recibir una oración hecha con lágrimas
El que se esfuerza en la oración pura oirá ruidos y estrépitos, voces e insultos, pero no se desmoronará ni perderá su sangre fría, y le dirá a Dios: ‘No temo ningún mal, porque Tú estás conmigo’ y otras palabras semejantes
Si eres teólogo, rezarás verdaderamente; y si rezas verdaderamente, eres teólogo
No por haber alcanzado la impasibilidad rezaremos verdaderamente, pues podemos quedarnos en los pensamientos simples y distraernos en meditarlos y, por lo tanto, estar lejos de Dios
Esfuérzate por volver tu espíritu sordo y mudo en el momento de la oración, y podrás rezar
Aun cuando la mente no se entretenga con los pensamientos simples, no por eso ha alcanzado ya el lugar de la oración; ya que puede estar en la contemplación de los objetos y ocuparse con sus razones, las cuales, aunque sean expresiones simples, sin embargo, como son consideraciones de objetos, imprimen una forma al espíritu y lo apartan de Dios
La oración es deposición de las representaciones (άπόθεσις νοηµάτων)
La contemplación de Dios no recae en nada que imprima una forma en la mente (νούς)