Hijo de un mercader de paños que renunció a todo para vivir el evangelio al pie de la letra entre los pobres. Fundó los Hermanos Menores. Dejó pocos escritos, en su mayoría breves admoniciones y el Cántico de las criaturas.
Considera, oh hombre, en cuán grande excelencia te ha puesto el Señor Dios, porque te creó y formó a imagen de su amado Hijo según el cuerpo, y a su semejanza según el espíritu.
Dice el Apóstol: la letra mata, pero el espíritu vivifica. Están muertos por la letra los que sólo desean saber las palabras, para ser tenidos por más sabios entre los demás y poder adquirir grandes riquezas para dar a sus parientes y amigos.