Hermano menor de san Basilio y uno de los tres Padres capadocios, obispo de Nisa en el siglo IV. Autor de 'La vida de Moisés', el 'Comentario al Cantar de los Cantares' y 'Sobre la virginidad', unió la teología trinitaria a una mística del progreso infinito (epéctasis) y a un análisis profundo de las pasiones y de la imagen de Dios en el hombre.
Su lugar de nacimiento se discute: la Britannica lo sitúa en Cesarea de Capadocia y otros estudios en Neocesarea del Ponto; también se ha propuesto que murió en Constantinopla poco después del sínodo de 394.
Igual que los hombres han encontrado por la experiencia la medicina antes ignorada, y han visto cómo se revelaba progresivamente gracias a ciertas observaciones, de modo que lo útil y lo perjudicial, reconocidos por el testimonio de la experiencia, han entrado así en la doctrina de esta arte, y las observaciones de los predecesores sirven de precepto para el futuro; igual que ahora el que se aplica a esta arte no está obligado a juzgar por su propia experiencia la eficacia de los medicamentos, si se trata de algo pernicioso o de algo curativo, sino que, tras haber recibido de otro sus conocimientos, él mismo ha practicado con éxito su arte, lo mismo ocurre con el arte de curar almas, quiero decir, con la filosofía, por la que aprendemos la terapéutica de las pasiones que afectan al alma: no hay que buscar esta ciencia con conjeturas y suposiciones, sino con una gran capacidad de aprender, junto a quien ha adquirido esta disposición por una larga y rica experiencia
En el tratamiento de los cuerpos, el único objetivo de la medicina es curar al enfermo. Sin embargo, hay diversos tipos de tratamiento, que se corresponden con las distintas enfermedades. De igual modo, dado que las enfermedades del alma son también muy variadas, la forma de curarlas deberá adaptarse a ellas para que el remedio actúe según la causa del mal