Isaac de Nínive — 19 citas

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Isaacde Nínive

Patrísticac. 613 – c. 700
Nacimiento Bet Qatraie, región costera de la Arabia oriental (actual Qatar) (aproximado)
Muerte Monasterio de Rabban Shabur, en la región de Shushtar, Juzestán (actual Irán)
Tradición Padre siríaco

Monje sirio oriental del siglo VII, obispo de Nínive durante pocos meses antes de retirarse a la vida eremítica. Sus 'Discursos ascéticos', traducidos muy pronto al griego, difundieron por todo el Oriente cristiano una doctrina de la misericordia divina, la compunción y la oración del corazón que impregna la espiritualidad hesicasta.

Sus fechas son inseguras: la crítica solo sitúa con certeza su actividad en la segunda mitad del siglo VII (episcopado hacia 676/680).

Sobre humildad · 19 citas

Deja que te persigan, pero no persigas. Deja que te crucifiquen, pero no crucifiques.

Isaac de Nínive Homilías ascéticas

Esta vida te ha sido dada para el arrepentimiento. No la malgastes en afanes vanos.

Isaac de Nínive Homilías ascéticas

Cuanto más aumentan los padecimientos, más disminuye la suficiencia

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 27

Incluso la perfección de los perfectos es imperfecta

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 85; 55. Cf. Juan Clímaco, Escala, VII, 50

Cuanto más reza, más humilde se vuelve su corazón... Cuando el hombre se ha hecho humilde, al momento la compasión lo rodea, y entonces el corazón siente la ayuda divina. Descubre que crece en él una fuerza, la fuerza de la confianza

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 21

Un hombre que ha llegado a conocer la medida de su debilidad ha alcanzado la perfección de la humildad

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, Ti

La verdadera humildad consiste en rebajarse... cuando se tienen ocasiones de elevarse

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 20

El verdaderamente humilde es aquel que tiene en secreto de qué enorgullecerse y no se enorgullece, sino que no ve en él mismo más que un poco de tierra

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 20

El humilde se ve a sí mismo como un hombre despreciable

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 20

[El verdadero humilde llega incluso a querer] estar en la creación como si no estuviera, como lo que aún no ha llegado a ser, totalmente desconocido, hasta por su propia alma

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 81

Mira lo que ha hecho por adquirirla Aquel que ha ordenado la humildad y concedido esta gracia. Sé como él y la encontrarás

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 20

Mientras el hombre no se ha vuelto humilde, no recibe el salario de su propio trabajo. La recompensa no se le da a la obra, sino a la humildad. Quien descuida la segunda, pierde la primera... Por la humildad se da la gracia. Por tanto, la recompensa no viene de la virtud, ni del esfuerzo que se pone en ella, sino de la humildad. Si no se tiene humildad, la obra de la virtud es vana

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 37; 48

Las obras sin [humildad] no sirven para nada... Fuera de ella, todas nuestras obras son vanas, son vanas todas las virtudes y son vanos todos los esfuerzos

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 37; 48

En el humilde no hay nunca precipitación, ni apresuramiento, ni confusión, ni ningún pensamiento ardiente y vano; por el contrario, él permanece en todo momento en calma. Si el fuego del cielo cae a la tierra, el humilde no teme. No todos los hombres tranquilos son humildes, pero todos los hombres humildes están tranquilos... El humilde siempre está en calma, pues no hay nada que agite o perturbe su reflexión

Isaac de Nínive Cf. Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 16; 81 (cita); Apotegmas, serie alfabética, Poemen, 82

[Quien posee la perfecta humildad] ha penetrado en el misterio de todas las naturalezas espirituales, lleva en él la sabiduría de la creación con toda exactitud y, sin embargo, considera que no sabe nada... Pues bien, eso es lo que había dicho la Escritura Santa: los misterios se les revelan a los humildes. A los humildes se les concede recibir en ellos este Espíritu de las revelaciones, que descubre los misterios. Por eso los santos han dicho que la humildad plenifica el alma en las contemplaciones divinas

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 20

Desciende más debajo que tú mismo, y verás la gloria de Dios. Pues allí donde germina la humildad, se extiende la gloria de Dios

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 20; 5

Por la humildad se concede la gracia

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 37; 73

La humildad toma la delantera a la gracia

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 37; 73

La verdadera humildad engendra el conocimiento

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 16