Isaac de Nínive — 15 citas

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Isaacde Nínive

Patrísticac. 613 – c. 700
Nacimiento Bet Qatraie, región costera de la Arabia oriental (actual Qatar) (aproximado)
Muerte Monasterio de Rabban Shabur, en la región de Shushtar, Juzestán (actual Irán)
Tradición Padre siríaco

Monje sirio oriental del siglo VII, obispo de Nínive durante pocos meses antes de retirarse a la vida eremítica. Sus 'Discursos ascéticos', traducidos muy pronto al griego, difundieron por todo el Oriente cristiano una doctrina de la misericordia divina, la compunción y la oración del corazón que impregna la espiritualidad hesicasta.

Sus fechas son inseguras: la crítica solo sitúa con certeza su actividad en la segunda mitad del siglo VII (episcopado hacia 676/680).

Sobre mandamientos · 15 citas

La fe tiene también necesidad de las obras

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 22

El que no ha guardado los mandamientos y no ha seguido la huella de los bienaventurados apóstoles, no es digno de ser llamado santo

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

Sabes que el mal ha entrado en nosotros por la transgresión de los mandamientos. Está claro, pues, que la salud vuelve por la observación de esos mismos mandamientos. Si no ponemos manos a la obra, si no marchamos desde el principio por este camino que conduce a la pureza, no podemos desear ni esperar la purificación del alma. Y no me digas que Dios puede, incluso sin que practiquemos los mandamientos, darnos por gracia la purificación del alma

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

[El advenimiento de Cristo] no tenía más que un objetivo: purificar el alma, sacar de ella el mal de la primera transgresión, devolverla a su estado original. Él nos ha dado los mandamientos... para curarnos de nuestras pasiones. Es evidente que los mandamientos están aquí para combatir las pasiones y curar el alma que ha transgredido

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

El alma recibe la salud por la observancia de la ley. Aquel que mediante el cumplimiento de los mandamientos y por las obras más duras de la verdadera vida ha vencido a las pasiones, que sepa que recibe la salud del alma por la observancia de la ley

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

El Señor nos ha dado los mandamientos como remedios para purificarnos de las pasiones y las faltas

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

Lo que los remedios son al cuerpo enfermo, los mandamientos lo son al alma apasionada

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

La obra escondida de los mandamientos cura la potencia del alma

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

Los mandamientos espirituales, los mandamientos, que el alma guarda por la consideración del temor de Dios, la renuevan, la santifican y la curan secretamente todos sus miembros. Está claro que cada uno de los mandamientos cura suavemente en el alma toda pasión. El que es curado y el que cura sienten esta energía como la sintió la mujer que perdía su sangre

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

Para enderezar el alma ha dado Cristo la ley de los mandamientos

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 37

Cristo exige menos la realización de los mandamientos que el enderezamiento del alma

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 37

Los mandamientos de Dios se cumplen en las aflicciones y los tormentos

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 27; 37; 19

Por la observancia de los mandamientos se le da al espíritu la gracia de la contemplación mística y de la revelación del conocimiento del Espíritu

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

Si deseas contemplar los misterios, pon en práctica en ti mismo los mandamientos

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Cartas, 4

La verdadera contemplación de la Santa Trinidad se le da, pues, al corazón por la revelación de Cristo. Él es quien lo ha enseñado y mostrado a los hombres, primero cuando ha renovado en su propia hipóstasis la naturaleza humana, luego cuando nos ha trazado en Él mismo un camino para que, por medio de sus mandamientos vivificadores, podamos llegar a la verdad

Isaac de Nínive Isaac el Sirio, Cartas, 84; 4