Isaías de Escete — 19 citas

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Isaíasde Escete

Patrísticas. IV – 491
Muerte Cerca de Gaza (Palestina)
Tradición Padre del desierto
Mapa Cerca de Gaza, donde murió

Monje egipcio formado en el desierto de Escete que se retiró después a la región de Gaza, donde vivió recluido y murió el 11 de agosto de 491. Su «Asceticón», colección de discursos ascéticos difundida en griego, copto, siríaco, árabe, armenio, etíope y georgiano, es uno de los textos fundacionales de la espiritualidad monástica oriental.

La crítica discute si hubo un solo Isaías o dos: un Isaías de Escete de comienzos del siglo V, autor del núcleo del «Asceticón», e Isaías de Gaza († 489/491), que lo habría reelaborado. Su lugar de nacimiento es desconocido.

Las 19 citas

[El hombre en el Paraíso] tenía unas facultades sanas y estables, en su estado natural

Isaías de Escete Isaías de Escete, Asceticón, 11,2

En el espíritu se halla el deseo conforme a la naturaleza, fuente de caridad y a causa del cual Daniel es llamado ‘hombre de deseos’ (Dn 9, 23). Este deseo lo ha trasformado el enemigo en un deseo vergonzoso, que nos lleva a codiciar todo lo que es impuro

Isaías de Escete Isaías de Escete, Asceticón, II, 5

En el espíritu hay una ira conforme a la naturaleza y sin ira no habría ninguna pureza en el hombre, si no se enfadara contra todo lo que el enemigo siembra en él

Isaías de Escete Isaías de Escete, Asceticón, II, 7

En el espíritu hay un odio que es conforme a la naturaleza, y sin odio hacia la enemistad el alma no pone de manifiesto su honradez

Isaías de Escete Isaías de Escete, Asceticón, II, 8

La ira que para nosotros era conforme a la naturaleza... se ha transformado para todos los sujetos irracionales y vanos en ira contra el prójimo

Isaías de Escete Isaías de Escete, Asceticón, II, 7-8

El odio natural... se ha vuelto antinatural, y nos hace odiar y despreciar al prójimo

Isaías de Escete Isaías de Escete, Asceticón, II, 7-8

Quien ama ser glorificado por los hombres... entrega su alma a sus enemigos, y estos la entregan a muchos males y se apoderan de ella

Isaías de Escete Apotegmas, VIII, 7; cf. Apotegmas, J 729

El Verbo hecho carne, es decir, perfecto hombre, se vuelve semejante a nosotros menos en el pecado, para volver a llevar a lo que era antinatural a la conformidad con la naturaleza por su santo cuerpo y, por piedad del hombre, lo hace volver al paraíso

Isaías de Escete Abba Isaías, Discursos, II, 2
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