Monje y teólogo bizantino del siglo VII, antiguo secretario imperial de Heraclio, fue el gran adversario del monotelismo, por lo que sufrió mutilación y destierro. Autor de las 'Centurias sobre la caridad', las 'Ambigua', las 'Cuestiones a Talasio' y la 'Mistagogia', es una de las cumbres de la síntesis entre dogma y ascesis, y una de las fuentes principales de Larchet.
Las fuentes griegas lo hacen nacer en Constantinopla; una Vida maronita siríaca lo sitúa en Hesfin (Hisfiyya), en Palestina/Golán, hipótesis discutida por la crítica.
Haber suprimido las pasiones no es, por ello, haberlas vuelto por entero hacia lo divino
Si el amor de Dios toma la delantera en el hombre, lo libera de todos los lazos de las pasiones que subyugaban su espíritu y le hace despreciar todos los objetos sensibles
[El Espíritu Santo,] para empezar les enseña a desear la mortificación de su inclinación al pecado, lo mismo que la mortificación del pecado deliberado; luego les enseña a desear que se restaure en ellos la disposición de la virtud, así como la virtud deliberada. A continuación les enseña los medios para conseguirlo
[Se trata de que el hombre, con ayuda del Espíritu,] se asemeje a la perfección a la muerte de Cristo en lo que concierne a la mortificación del pecado, y se asemeje a la perfección a su resurrección en lo que concierne al cumplimiento de la virtud