Máximo el Confesor — 18 citas

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Máximoel Confesor

Patrísticac. 580 – 662
Nacimiento Constantinopla (actual Estambul, Turquía) (aproximado)
Muerte Fortaleza de Schemarum, identificada con Muris-Tsikhe, cerca de Tsageri, en la antigua Lázica (actual Georgia)
Tradición Padre bizantino

Monje y teólogo bizantino del siglo VII, antiguo secretario imperial de Heraclio, fue el gran adversario del monotelismo, por lo que sufrió mutilación y destierro. Autor de las 'Centurias sobre la caridad', las 'Ambigua', las 'Cuestiones a Talasio' y la 'Mistagogia', es una de las cumbres de la síntesis entre dogma y ascesis, y una de las fuentes principales de Larchet.

Las fuentes griegas lo hacen nacer en Constantinopla; una Vida maronita siríaca lo sitúa en Hesfin (Hisfiyya), en Palestina/Golán, hipótesis discutida por la crítica.

Sobre filautia · 18 citas

[La filautía] es la que engendra la locura de los tres pensamientos primeros y fundamentales

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 59. Cf. III, 56

Esta ignorancia... alejó al hombre del conocimiento divino, para no llenar su existencia más que con el conocimiento apasionado de las cosas sensibles. Entregado así libremente solo a las emociones de los sentidos, a semejanza de los animales faltos de inteligencia, el hombre, alejado de la belleza espiritual y divina, encuentra, por medio de las experiencias de la parte exterior y corporal de su naturaleza, una creación que él eleva al lugar de Dios, porque responde mejor a las necesidades de su cuerpo. Como el cuerpo es de la misma naturaleza que la creación elevada al lugar del Creador, el hombre cubre su cuerpo de amor y de múltiples cuidados. En efecto, no se puede adorar la creación sino atendiendo al propio cuerpo... Consagrado a la servidumbre corruptora de su propio cuerpo y cautivado por la filautía, el hombre deja que se desarrollen en él sin cesar las pasiones del gozo y del sufrimiento

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

Cuanto más se dirigía el hombre hacia las cosas sensibles, a través únicamente de sus sentidos, más lo abrumaba la ignorancia de Dios; cuanto más encadenado se hallaba por la ignorancia de Dios, más se entregaba al disfrute de las cosas materiales conocidas por experiencia; cuanto más se impregnaba de este disfrute, más excitaba su filautía, que era consecuencia de aquel; cuanto más cultivaba la filautía, más inventaba múltiples medios para obtener el placer, fruto y objetivo de la filautía

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

[El filáutico se] ama a sí mismo contra sí mismo

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

Es terrible que hagamos morir voluntariamente, por amor a las cosas corruptibles, la vida que hemos recibido de Dios por el don del Espíritu Santo

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo. Cf. Diádoco de Fótice, Cien capítulos gnósticos, 12

Los hombres honran la causa misma del aniquilamiento de su existencia, y persiguen ellos mismos, sin saberlo, la causa de su corrupción... Los hombres, como fieras, destruyen su propia naturaleza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

[Por la filautía] la naturaleza humana se hace añicos

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo; Cartas, 27, en PG 91, 620BC; cf. 2, en PG 91, 396D

La filautía es la que nos aleja traidoramente... de Dios y de los demás... Asimismo, es la que disgrega la única naturaleza en múltiples fragmentos

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo; Cartas, 27,en PG 91, 620BC; cf. 2, en PG 91, 396D

[La filautía es] la causa de que, por amor al placer, arremetamos unos contra otros con toda la fuerza de nuestra ira, que se ha vuelto feroz

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cartas, 27, en PG 91, 620BC; Cuestiones a Talasio, 40, en PG 90, 397C

La filautía convierte en una bestia a la naturaleza más domesticada, y disgrega a la humanidad -que por esencia es una- en partes múltiples y antagonistas o -según una atinada expresión- mutuamente destructivas

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cartas, 27, en PG 91, 620BC; Cuestiones a Talasio, 40, en PG 90, 397C

La filautía de los hombres... los ha levantado a unos contra otros..., de ahí la fragmentación de la única naturaleza en muchas partes

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cartas, 27, en PG 91, 620BC; Cuestiones a Talasio, 40, en PG 90, 397C

Por medio de la filautía... el diablo nos separó decididamente de Dios y también a unos de otros: torció lo que estaba derecho y, de este modo, dividió a la naturaleza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cartas, 2, en PG 91, 396D

[Se trata de] adorar sin cesar a Dios por esta hermosa filautía (la filautía espiritual)

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

[En la filautía-pasión, el hombre es] amante de sí mismo contra sí mismo

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

En lugar de la filautía perversa, tendremos la filautía espiritual...; entonces no dejaremos de adorar a Dios con esta hermosa filautía, buscando siempre en Dios la verdadera sustancia del alma. Aquí radica la adoración auténtica, verdaderamente agradable a Dios: el cuidado atento que ponemos en la práctica de las virtudes

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo

No te ames a ti mismo y amarás a Dios

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 37

Era necesario que la razón, en lugar de ignorarla, se orientase hacia Dios por la búsqueda exclusiva del conocimiento; que la concupiscible, por la de la filautía, dirigiera su deseo solo hacia Dios, que la irascible, vacía de tiranía, emprenda el combatir por Dios solo y que fuera creada la divina y bienaventurada caridad que se forma de ellos y por el que ellos son

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cartas, 2

Al eliminar la filautía por medio de la caridad, aquel que se muestra digno de Dios elimina al mismo tiempo la multitud de vicios que no tiene detrás de sí otro fundamento ni otra causa que los sustente

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cartas, 2. Cf. Centurias sobre la caridad, II, 8; 59; III, 57