Teólogo y exegeta alejandrino del siglo III, creador de la primera síntesis especulativa cristiana («Sobre los principios»), de la «Hexapla» y de una vastísima obra homilética y apologética («Contra Celso»). Su doctrina de las pasiones y del combate espiritual, transmitida a través de Evagrio, marcó de forma decisiva toda la ascética posterior, pese a la condena de algunas de sus tesis en 553.
Murió a consecuencia de las torturas sufridas en la persecución de Decio; las fuentes dudan entre Tiro y Cesarea Marítima como lugar de su muerte, hacia 253-254.
Somos un pueblo loco e insensato
Hay dos clases de ojos: unos se abrieron por el pecado, los otros les servían a Adán y a Eva para ver antes de que aquellos se abrieran
Los pecadores no ven con los ojos buenos, sino con aquellos que se denominan ‘inteligencia de la carne’ (Col 2, 8)
Uno de los movimientos del alma es el amor. Lo usamos para amar bien cuando amamos la sabiduría y la verdad; pero cuando nuestro amor se rebaja a cosas menos buenas, lo que amamos es la carne y la sangre
Dios, el Autor de todas las cosas, ha creado todos los movimientos del alma para el bien. Pero, en la práctica, sucede que los objetos buenos nos conducen al pecado, porque nosotros los usamos mal
Hay muchas enfermedades en el alma
[El lujurioso] viola el templo de Dios
[La gloria que viene de Dios es la única que] merece de verdad este nombre
[Los ángeles] querían ofrecer su auxilio a los hombres y darles la salud curándolos de sus enfermedades... Por eso ayudaban a los hombres en la medida de sus fuerzas
[Los ángeles] hicieron lo que estaba en su mano para curar a los hombres, pero los hombres no quisieron recibir la salud
[Los ángeles] veían que sus remedios eran muy inferiores a lo que la curación de los hombres exigía
El género humano, afectado de locura, debía ser curado por los medios que el Logos veía útiles para reconducir a los locos al buen sentido
Nos purifica a todos por su muerte, una muerte que nos ha sido dada como un remedio (φάρµακον) contra las acciones adversas y el pecado
¿Qué Señor? El que cura todas tus enfermedades... En efecto, hay muchas enfermedades en el alma... ¿Cuándo, Señor Jesús, me tratarás todas estas enfermedades? ¿Cuándo me curarás para que te diga: ‘Bendice, alma mía, al Señor, que cura todas tus enfermedades’ [Sal 102, 3]
[Los profetas] estaban cerca del Verbo por la fe, de modo que les llegaba una emanación de Él para curarlos
[En toda oración] debemos acusarnos de nuestros pecados ante Dios, con un amargo arrepentimiento, y pedirle que nos cure de la inclinación que nos arrastra al mal y que perdone nuestras faltas pasadas
La fidelidad a los mandamientos de Cristo forma parte integrante de la oración
[El hombre virtuoso utiliza la potencia irascible para] defender amorosamente el objeto [divino] de su búsqueda
[El hombre virtuoso utiliza la potencia irascible para] volverse ajeno al mal para unirse a Dios
La fuerza y el principio de todo pecado son los malos pensamientos
Todos los pecados alcanzan primero al espíritu bajo la forma de los pensamientos
Toda la vida del hombre es una continua tentación
Nada guarda nuestro corazón como el temor de Dios
Despreciad toda gloria procedente de los hombres, para no buscar más que aquella que merece verdaderamente ese nombre, gloria que solo Dios dispensa a quienes son dignos de ella
Ordenad en mí la caridad
La caridad de muchas personas es con frecuencia desordenada; lo que se debe amar en primer lugar, lo aman en segundo lugar; y lo que se debe amar en segundo lugar, lo aman primero