Barsanufio de Gaza — 57 quotes

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Barsanufiode Gaza

Patristic† c. 543
Born Egipto (localidad exacta desconocida)
Died Tavata, junto al monasterio de Serido, cerca de Gaza (actual Deir al-Balah, Palestina)
Tradition Monje de Gaza
Map Tavata, where they died

Not yet translated; shown in Spanish.

Anacoreta de origen egipcio establecido en el siglo VI como recluso junto al monasterio de Serido, en Tavata, cerca de Gaza; con su compañero Juan el Profeta dirigió por escrito a monjes, clérigos y laicos. Sus más de 850 Cartas (Correspondencia) son un manual insuperable de dirección espiritual y de discernimiento, muy citado por Larchet en el tratamiento de las enfermedades del alma.

Se le suele datar la muerte hacia 540; las fuentes indican que vivió al menos hasta después de 543. Se sabe que nació en Egipto, pero no la localidad.

All 57 quotes

La locura engendró la desobediencia, y la desobediencia la herida. Y, tras la desobediencia, la misma locura engendró la negligencia

Barsanufio de Gaza Canas, 64. Cf

En lugar del odio según Dios, que odia el mal, ¿acaso [el diablo] no sembró en nosotros el odio perverso, que odia el bien y a Dios mismo?

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 97

[El hombre ha hecho de su imaginación] un puente por el que pasan los demonios

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 102. Cf. también Nicetas Stéthatos, Centurias, I, 5

Los pensamientos que proceden de los demonios son en primer lugar turbios y entremezclados de tristeza

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 124; 433; cf. 70

Todo lo que se hace con turbación y tristeza viene de los demonios

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 124; 433; cf. 70

El espíritu de acedia engendra todos los males

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 13

Contribuyes a tu propia condenación al osar arrogarte aquello por lo que más bien deberías dar gracias a Dios

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 412

Aquellos que se acercan a nuestro gran médico son iluminados por Él y Él los cura de todas sus enfermedades espirituales

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 59

Jesús es médico de las almas y de los cuerpos

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 199

El gran médico que soporta nuestras enfermedades

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 532

El gran médico espiritual y celestial que cura tanto las almas como los cuerpos

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 532

Si quien está enfermo va a ver al médico, es preciso que observe las prescripciones del médico

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 59; 61

El que va al médico y no se ajusta exactamente a lo que el médico prescribe, no puede librarse de su enfermedad

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 59; 61

Si nuestro gran médico celestial nos ha dado los remedios..., ¿dónde encontraremos la causa de nuestra perdición, sino en la debilidad de nuestra voluntad?

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 59; 61

La enfermedad triunfa sobre quien vacila en su fe

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 526

Si tenemos fe en el que ha venido a curar todas las enfermedades y debilidades de la multitud, Él es capaz de curar, no solo las enfermedades corporales, sino también las del hombre interior

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 526

Nuestra fe perfecta se refleja en la curación

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 526

Dichoso tú, si te das perfecta cuenta de tus faltas. Pues el que se da cuenta se horroriza y se desembaraza de ellas

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 498

[Sin la contrición del corazón] nadie puede curarse de sus pasiones

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 256

Condénate en todo siempre como pecador y transgresor

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 214; 442

Debemos estar siempre totalmente convencidos de que pecamos en todo, en palabra, en acto y en pensamiento

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 214; 442

Volvamos a Dios por la penitencia y Él lo pacificará todo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 786

El que posee las lágrimas verdaderas acompañadas de compunción... no es vencido en ningún combate... Las lágrimas son un escudo en el que rebotan todas las saetas encendidas del diablo (Ef 6, 16). A quien las tiene no le alcanzará ningún ataque del combate

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 461

Las lágrimas que se derraman continuamente en nombre de Dios protegen al hombre que las ha adquirido

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 461

Sabemos bien que los que están enfermos siempre tienen necesidad del médico y de sus remedios... Por eso el profeta clamaba: 'Tú eres nuestro refugio de generación en generación' (Sal 89, 1). Y, si Él es nuestro refugio, recordemos que dice: 'Invócame en el [dí]a de la tribulación. Yo te libraré y tú me glorificarás' (Sal 49, 15)

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 424

El hecho de invocar a Dios sin interrupción es un remedio que suprime todas las pasiones

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 424

Lo mismo que el médico aplica la medicina o la cataplasma sobre la herida del paciente, y se produce su efecto sin que el enfermo sepa cómo, así también el Nombre de Dios, cuando se lo invoca, aniquila las pasiones, aun cuando no sepamos cómo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 424

Reza noche y día para ser purificado de las pasiones visibles y de las que están ocultas

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 65

Poned vuestra confianza en Él y ‘no os preocupéis del mañana’ (Mt 6, 34), pues a Él le corresponde cuidar de nosotros. Y si echamos sobre Él nuestras preocupaciones (cf. 1 Pe 5, 7), Él se ocupará de nosotros, según su deseo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 123 (cf. 819)

Si no crees, tampoco esperas

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 231 (cf. 43)

Si te sobreviene un debilitamiento u otra enfermedad, dirige tu mente a tu Maestro, y serás aliviado

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 32

Si un pensamiento persiste y te declara la guerra, díselo a tu padre

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 215

El pensamiento que se demora en ti y te hace la guerra, cuéntaselo a tu padre y él te curará

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 215

Di tu pensamiento a tu Padre y él te curará gracias a Dios

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 215

Que la multitud de las pasiones y fantasías demoníacas no te desmoralice; piensa que no ganan nada con acosarnos y ponernos a prueba, y que, por el contrario, llevan a su culmen a la virtud si tenemos mucho cuidado de conservar un poco de resistencia... El trato frecuente con el fuego hace que el oro aparezca más resplandeciente, y lo mismo le ocurre al justo con la acumulación de las tentaciones

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 118. Cf. Macario de Egipto, Capítulos parafraseados, 130

En cuanto a acoger el pensamiento que se presenta, les corresponde solo a los perfectos el dejarlo entrar y luego expulsarlo. Tú, por tanto, no metas el fuego en tu bosque, para que no sea consumido por entero... No te metas tú mismo en la discordia, pues no resistirás una tentación semejante

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 138

El que es capaz de resistir y de luchar sin ser vencido, que los deje entrar; mientras que el débil, que no es capaz de ello y más bien daría su asentimiento no debe hacerlo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 432

Recurre a Dios contra [tus enemigos], poniendo tu impotencia en su presencia, pues Él puede, no solo cerrarles la boca, sino también reducirlos a la impotencia

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 166

Estate vigilante para exterminar con fuerza las ocho naciones extranjeras [las ocho pasiones principales]

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 44

Permanezcamos en la oración para no volver a caer en las mismas pasiones ni en otras. Si uno se ha estropeado el estómago, el hígado o las entrañas al comer un alimento, una vez curado por el arte y los cuidados del médico, tiene cuidado por miedo a caer de nuevo en lo peor, acordándose del peligro pasado, conforme a lo que decía el Señor a quien había sido curado por él: ‘Estás curado; no peques más, no vaya a ser que te ocurra algo peor’ (Jn 5, 14)

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 347

[Aquel que] busca las cosas de arriba, piensa en las cosas de arriba, y medita en las cosas de arriba, [olvida ‘comer su pan’ (Sal 101, 5)]

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 154

No hay que entristecerse en absoluto por nada de este mundo, sino únicamente por el pecado

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 682

[Las lágrimas no le vienen al hombre] sino con esfuerzo, mediante mucha asiduidad y aguante

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 257; Calixto e Ignacio Xanthopouloi, Centuria, 25

La compunción viene al hombre por el recuerdo continuo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 428 (cf. 242). Cf. Juan Crisóstomo, Tratado de la compunción, II, 4

Por memoria de las faltas entiendo no que recordemos cada una en particular, por miedo a que el adversario intervenga y nos aprese de nuevo, sino que nos acordemos solo de que estamos endeudados de pecados

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 428 (cf. 242)

La señal de haber alcanzado la oración perfecta, es que ya nada nos perturbe, ni aun cuando el mundo entero nos atacara

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 150

En todo momento, si el hombre puede suprimir en todo su voluntad y conservar un corazón humilde..., la gracia de Dios puede salvarlo. Y dondequiera que esté, la inquietud no se apodera de él

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 150

Mientras estés entre los hombres, te aguardan tribulaciones, peligros y acometida de los vientos espirituales. Pero, cuando llegues a lo que te está preparado, entonces no tendrás miedo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 8 (cf. 196)

Si no damos testimonio con nuestras obras del recuerdo del temor de Dios y de la compunción que se deriva de él, nos condenaremos

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 397

Cuando emprendemos un viaje, nos ponemos sandalias... La preparación material debe hacernos pensar en la preparación espiritual. Tenemos que calzarnos las sandalias espirituales, o sea, la preparación del temor de Dios, y recordar que debemos realizarlo todo según el temor de Dios

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 393

[Los perfectos son aquellos] que son capaces de dirigir su espíritu y de conservarlo en el temor de Dios, para que no vaya a la deriva y no sea engullido por una profunda distracción o por fantasías

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 431

Es una gran alegría que alguien pida una cosa por temor de Dios; está seguro de que su petición será escuchada

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 397

Nuestro gran y celestial médico nos ha dado remedios y cataplasmas... Ante todo, nos ha dado la humildad, que destierra todo orgullo

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 61

Humíllate no solo ante Dios, sino también ante los hombres

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 102

Si te ocurre algo bueno, debes reconocer que es un don gratuito de Dios, que te llega de su bondad

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 412

[La humildad es] la hoguera de los demonios

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 229
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