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Hermano menor de san Basilio y uno de los tres Padres capadocios, obispo de Nisa en el siglo IV. Autor de 'La vida de Moisés', el 'Comentario al Cantar de los Cantares' y 'Sobre la virginidad', unió la teología trinitaria a una mística del progreso infinito (epéctasis) y a un análisis profundo de las pasiones y de la imagen de Dios en el hombre.
Su lugar de nacimiento se discute: la Britannica lo sitúa en Cesarea de Capadocia y otros estudios en Neocesarea del Ponto; también se ha propuesto que murió en Constantinopla poco después del sínodo de 394.
Todo concepto que la mente forma para alcanzar y cercar la naturaleza divina no logra sino un ídolo de Dios, no darlo a conocer.
Esta es la verdadera visión de Dios: no encontrar nunca hartura en el deseo de verlo.
Decir que el hombre ha sido hecho a imagen de Dios equivale a afirmar que [Dios] ha hecho que la naturaleza humana participe de todo bien... Por tanto, en nosotros reside toda clase de bien, toda virtud, toda sabiduría y todo lo mejor que se puede pensar
Antiguamente, el género humano, tal como puede concebirse, disfrutaba de salud, porque sus elementos, quiero decir los movimientos del alma, estaban equilibrados en nosotros según las leyes de la virtud
La asimilación a Cristo, es decir, la salud y la perfección del alma
El hombre, al despojarse de la forma divina, se convirtió en una bestia salvaje a imagen de la naturaleza animal
[Al emplear de manera antinatural las facultades de su alma], es como si un soldado, equipándose sin orden ni concierto, se pusiera el casco al revés, tapándose la cara y dejando el penacho inclinado hacia atrás, metiera los pies en la coraza, se atara las espinilleras al pecho, tomara con la izquierda lo que va a la derecha, y se pusiera las armas del lado derecho sobre el izquierdo. Los males que sin duda tal infante sufrirá en la guerra son como los que padecerá durante su vida aquel haya introducido la confusión en su juicio y haya invertido el uso de las facultades de su alma
El único beneficio del gozo concedido [al hombre era] el verdadero Bien mismo