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Monje y teólogo bizantino del siglo VII, antiguo secretario imperial de Heraclio, fue el gran adversario del monotelismo, por lo que sufrió mutilación y destierro. Autor de las 'Centurias sobre la caridad', las 'Ambigua', las 'Cuestiones a Talasio' y la 'Mistagogia', es una de las cumbres de la síntesis entre dogma y ascesis, y una de las fuentes principales de Larchet.
Las fuentes griegas lo hacen nacer en Constantinopla; una Vida maronita siríaca lo sitúa en Hesfin (Hisfiyya), en Palestina/Golán, hipótesis discutida por la crítica.
Nada de lo que existe es malo, sino solo el mal uso (παράχρησις) que es consecuencia de la negligencia de nuestro espíritu para cultivarse según la naturaleza
El vicio (κακία) radica en el juicio falso que se proyecta sobre las representaciones y va seguido del mal uso de las cosas
La concupiscencia vuelve a los seres que están después de la Causa y la Naturaleza única, la única deseable..., más deseables que a esta. De este modo vuelve a la carne más apreciable que el espíritu y al gozo de lo visible más agradable que la gloria y el resplandor del espíritu
Del mismo modo que el cuerpo tiene por mundo las cosas, el espíritu tiene por mundo los pensamientos. Y del mismo modo que el cuerpo comete el pecado de fornicación con el cuerpo de una mujer, el espíritu peca con la representación que él se hace de la mujer y de su propio cuerpo. Pues en la imaginación ve la imagen de su cuerpo unido a la imagen del cuerpo de la mujer... A la acción que ejerce concretamente el cuerpo sobre el mundo de las cosas, le corresponde la acción del espíritu sobre el mundo de las representaciones
No hay nada malo en las criaturas de Dios