El que ama a Dios, se ama a sí mismo
Quien se ama a sí mismo no puede amar a Dios, y quien no se ama a sí mismo... ese ama a Dios
No te ames a ti mismo y amarás a Dios
Así que amémonos profundamente unos a otros; en efecto, el que ama a su prójimo, ama a Dios; y el que ama a Dios, se ama a sí mismo
Era necesario que la razón, en lugar de ignorarla, se orientase hacia Dios por la búsqueda exclusiva del conocimiento; que la concupiscible, por la de la filautía, dirigiera su deseo solo hacia Dios, que la irascible, vacía de tiranía, emprenda el combatir por Dios solo y que fuera creada la divina y bienaventurada caridad que se forma de ellos y por el que ellos son
Al eliminar la filautía por medio de la caridad, aquel que se muestra digno de Dios elimina al mismo tiempo la multitud de vicios que no tiene detrás de sí otro fundamento ni otra causa que los sustente